El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, a través de la FiscalÃa del Distrito Sur de Nueva York, de integrar una red de protección polÃtica al Cártel de Sinaloa, junto a otros nueve funcionarios y exfuncionarios mexicanos. Según la investigación, Rocha y su cÃrculo habrÃan facilitado operaciones de narcotráfico y tráfico de armas a cambio de sobornos y respaldo polÃtico del grupo criminal.
La imputación, presentada este miércoles en Manhattan, golpea a Morena y al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, que enfrenta una nueva crisis por los presuntos vÃnculos entre integrantes de la 4T y organizaciones criminales. La fiscalÃa estadounidense sostiene que esa estructura operó desde posiciones de poder en Sinaloa para garantizar el envÃo de grandes cantidades de droga hacia Estados Unidos.
Entre los señalados aparece también el senador Enrique Inzunza Cázarez, uno de los cuadros polÃticos más cercanos a Rocha, además de altos mandos de seguridad y operadores locales. El expediente judicial sostiene que esa red de protección institucional fue clave para sostener la operación territorial del Cártel de Sinaloa.
En declaraciones a la prensa luego de la acusación, Rubén Rocha Moya declaró que habló con la presidenta, Claudia Sheinbaum, quien le manifestó su apoyo. "Estoy tranquilo y trabajando por Sinaloa", aseguró y adelantó que "no va a pasar nada" con las investigaciones que hay en su contra. "Todo debe encausarse de acuerdo a lo que dicen las leyes", agregó e hizo un llamado a la ciudadanÃa para "estar tranquilos y seguir trabajando".
Rocha habÃa instalado la idea de que mantenÃa canales de entendimiento con agencias estadounidenses. Esa versión cobró fuerza tras la captura de Ismael "El Mayo" Zambada en 2024, un operativo en el que el gobernador fue señalado como funcional a partir del episodio que derivó en el asesinato de Héctor Melesio Cuén. En su entorno, Rocha sostenÃa que su colaboración con agencias como la DEA lo mantenÃa "blindado", aunque dentro del gobierno federal circulaba otra versión, que Washington ya le habÃa retirado la visa.
Tras conocerse la acusación, Rocha rechazó públicamente los señalamientos y calificó el expediente como una "calumnia" sin sustento. En un mensaje difundido en redes sociales, el gobernador aseguró que las imputaciones "carecen de veracidad y fundamento alguno" y sostuvo que el caso forma parte de una ofensiva contra la Cuarta Transformación y sus principales liderazgos. Además, vinculó la causa judicial con un intento de vulnerar la soberanÃa nacional y prometió demostrar su inocencia "con toda contundencia" en el momento oportuno.
La acusación sostiene que el vÃnculo entre Rocha y Los Chapitos se remonta a la campaña de 2021. Según el expediente, el entonces candidato a gobernador se reunió con Iván y Ovidio Guzmán antes de la elección y pactó protección polÃtica a cambio de respaldo electoral y territorial. La fiscalÃa asegura incluso que operadores de su campaña entregaron información sobre rivales polÃticos para que fueran intimidados o secuestrados durante el proceso electoral.
El documento judicial también describe cómo, tras asumir el gobierno, esa alianza se tradujo en la toma de control de áreas clave del aparato estatal. De acuerdo con la investigación, funcionarios de la PolicÃa Estatal, la PolicÃa Ministerial, la FiscalÃa local y la PolicÃa Municipal de Culiacán recibÃan sobornos mensuales a cambio de alertar sobre operativos, liberar detenidos y garantizar el libre tránsito de cargamentos y precursores quÃmicos para la producción de fentanilo.
Uno de los capÃtulos del expediente involucra el secuestro y asesinato de un colaborador de la DEA en octubre de 2023. La fiscalÃa atribuye a Juan Valenzuela Millán, mando policial de Culiacán y uno de los acusados, la coordinación de ese operativo junto a Iván Guzmán.
Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra, por la FiscalÃa Federal del Distrito Sur de Nueva York, ya que carecen de veracidad y fundamento alguno. Y asà se demostrará, con toda contundencia, en el momento oportuno.
Este ataque no es únicamente...— Rubén Rocha Moya (@rochamoya_) April 29, 2026
El golpe llega además después de una señal polÃtica que en Palacio Nacional no pasó desapercibida. Como informó LPO, la semana pasada, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, visitó Sinaloa para hablar de inversiones y seguridad jurÃdica, pero evitó en todo momento fotografiarse con Rocha, pese al interés del gobernador por mostrarse alineado con Washington.
La imputación complica además toda la estrategia federal en Sinaloa. La polÃtica de seguridad en el estado quedó desde bajo conducción directa del gobierno federal y en ese contexto, llamó la atención que Omar GarcÃa Harfuch, que estuvo presente en el estado a comienzos de año, dejó de visitar Sinaloa en los últimos meses.
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