Con Claudia Sheinbaum en Palenque, finalmente Rubén Rocha Moya convocó a los medios en la noche del viernes y en exactamente dos minutos anunció su licencia temporal como gobernador de Sinaloa. Semejante desenlace alimenta aún más la especulación de que la Presidenta fue a buscar junto a su antecesor una salida para esta crisis polÃtica.
Como informó LPO, desde el miércoles en que el Distrito Sur de Nueva York hizo pública la acusación formal de 34 páginas - cinco cargos, diez acusados, evidencia fÃsica, pena de cadena perpetua - la presión sobre Rocha no vino de Washington sino de adentro. Los gobernadores morenistas no lograron consenso para un comunicado de respaldo. Adán Augusto López, coordinador de la bancada en el Senado, eligió el silencio.
Y este mismo viernes, la senadora Guadalupe Chavira - una de las voces más alineadas con la lÃnea de Palacio Nacional - rompió el frente interno y pidió públicamente que Rocha fuera "responsable" y renunciara. No fue una legisladora dÃscola. Fue una señal enviada con nombre y apellido desde arriba.
Rocha al parecer leyó con claridad el mensaje. Pero antes de ceder, resistió. El mismo miércoles habÃa rechazado "categórica y absolutamente" la acusación y la calificó de "perversa estrategia para violentar el orden constitucional".
El jueves, en un evento en Navolato, dijo ante los medios: "No hay nada que temer. Yo siento que soy una persona limpia." Y agregó, para que no quedara duda: "No adelantemos vÃsperas." Mientras tanto, Sheinbaum decÃa en Palacio Nacional que procederÃa solo si llegaban "pruebas contundentes e irrefutables" - lenguaje que en la 4T significa ganar tiempo.
Ese tiempo duró apenas 72 horas. Rocha deja el gobierno temporalmente, hasta que la FiscalÃa General de la República avance con las investigaciones.
El discurso de la noche del viernes fue preparado, medido y breve por diseño. Arrancó sin mencionar a Nueva York. "Ante el anuncio que hace el dÃa de hoy la FiscalÃa General de la República respecto al inicio de un proceso de investigación en Sinaloa, me dirijo al pueblo de este gran estado", dijo. La FGR como detonante. La soberanÃa narrativa, intacta.
"Tengo la conciencia tranquila. Una vida de trabajo respalda mis palabras. Son falsas y dolosas las acusaciones que se han vertido en mi contra. A mi pueblo y a mi familia los puedo ver de frente porque no los he traicionado y nunca, nunca los traicionaré", agregó.
Pero la frase más polÃtica -la que revela lo que se negoció en las últimas horas, quizás desde Palenque- llegó casi al final: "No voy a permitir que me utilicen para dañar al movimiento al que pertenezco y que ha cambiado para bien la vida de millones de mexicanas y mexicanos."
Cerró con una frase que sonó más a epitafio de campaña que a despedida de gobernador: "México seguirá cambiando para bien porque tenemos mucho pueblo."
Finalmente, informó "al pueblo de Sinaloa que hoy presenté ante el Congreso del Estado la solicitud de licencia temporal al cargo de gobernador. Mientras dure el proceso de investigación, y lo hago desde mi profunda convicción republicana, lo anterior también lo hago con la finalidad de facilitar la actuación de las autoridades mexicanas en el proceso de investigación ya citado."
El Congreso de Sinaloa activó de inmediato el procedimiento constitucional para designar gobernador interino. No habrá elección extraordinaria - en 2027 se renueva la gubernatura. Los nombres que ya circulan en el tablero: Feliciano Castro Meléndez, actual secretario general de Gobierno; la senadora Imelda Castro Castro; y Graciela DomÃnguez Nava.
La licencia es temporal. Eso también es un mensaje: Rocha no cierra la puerta de regreso si la FGR no avanza, si el expediente se enfrÃa, si los tiempos polÃticos cambian. Se va, pero no del todo.
Lo que no se va es la acusación. El expediente del Distrito Sur de Nueva York - firmado por el fiscal Jay Clayton, con listas manuscritas de sobornos, montos en dólares, nombres en clave y la narrativa de cómo los Chapitos robaron urnas y secuestraron candidatos para llevar a Rocha a la gubernatura en 2021 - sigue exactamente donde estaba.
En este contexto, quien también pidió licencia es el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez MendÃvil, quien también fue acusado por la justicia norteamericana de mantener nexos con el Cártel de Sinaloa. En el marco de la Constitución local, minutos después asumió en su lugar Ana Miriam Ramos Villareal, quien deberá tomar el control del Poder Ejecutivo local hasta que dure la separación del cargo del edil.
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