El expresidente Enrique Peña Nieto no se muestra nervioso ante la intención de la FiscalÃa General de investigarlo por su presunto papel en la contratación de un software de espionaje israelÃ. Según les ha mencionado a sus allegados, la intención del Gobierno serÃa más polÃtica que judicial: sembrar un foco de distracción ante la información que Ovidio Guzmán pudiera facilitar al Departamento de Justicia de EU.
Cerca del expresidente esgrimen una lógica ácida para el Gobierno: se reclaman pruebas de lo que diga Ovidio pero sobretodo lo referido a Genaro GarcÃa Luna no se pidió prueba alguna.
Peña cree que la arremetida en su contra esta conectada con las criticas de Claudia Sheinbaum a EU por estar en tratativas con el hijo de El Chapo Guzmán. Descarta asà que se trate de una vendetta por su aparición en un documental reciente donde cuestionó la cancelación del aeropuerto de Texcoco.
El exmandatario cree que en Palacio Nacional existe cierta zozobra no solo por lo que cuente Ovidio al otro lado de la frontera, sino también por el prolongado silencio de Ismael "Mayo" Zambada: Peña dice que EU utilizará a Zambada como un refuerzo de los dichos de "El Ratón". Por eso nunca apareció la segunda carta de Zambada, la que él mismo habÃa anunciado a finales del año pasado.
Este viernes Ovidio se presentará ante la jueza Sharon Johnson Coleman y allà se conocerá si avanza en su trayectoria hacia un acuerdo con Washington. Ese mismo dÃa, Sheinbaum estarÃa en Culiacán para inaugurar instalaciones de salud.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.