El nuevo secretario de Salud David Kershenobich quiere evitar seguir los pasos de su antecesor Jorge Alcocer. Mientras este último tenÃa muy poco peso especÃfico en su propia cartera, Kershenobich está decidido a que la historia no se repita y de ahà que ha iniciado una avanzada sobre diversas posiciones de interés.
Al secretario, por ejemplo, le interesa controlar la Cofepris, que es donde se autorizan diversos medicamentos. Según dicen en el gabinete, tiene buenas relaciones con grandes laboratorios, entre ellos Pisa - denostado en el sexenio anterior - y controlar la Cofepris serÃa funcional a su estrategia al frente de la SecretarÃa.
Un movimiento que irÃa acompañado por el abandono del proyecto de la llamada Megafarmacia, iniciativa que en el oficialismo siempre se vincula a los negocios de los hijos de Andrés Manuel López Obrador.
Kershenobich también quiere manejar el IMSS Bienestar, donde actualmente despacha Alejandro Svarch, quien suele ser señalado por los laboratorios como un funcionario capaz pero poco ejecutivo.
El secretario ya avanza además sobre Birmex, otro emprendimiento del sexenio anterior. Todas estos reacomodos los estarÃa manejando David Korenfeld, muy allegado a su familia y que despachó en Conagua durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
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