El exfiscal general Alejandro Gertz Manero está expectante para que el Senado vote su confirmación como embajador ante Alemania, paÃs en el cual quiere radicarse por cuestiones familiares.
Gertz esperaba una llamada para acudir ayer miércoles u hoy jueves y ser, rápidamente, confirmado para su encargo diplomático. Pero la convocatoria no llegó.
El ahora exfiscal está herido. No querÃa desprenderse de su posición, especialmente después del trabajo que le implicó generar una buena relación con Washington y, a la vez, poder coexistir con Omar GarcÃa Harfuch.
En su entorno tienen una narrativa biunÃvoca de lo sucedido: su salida no se gestó en Palacio, sino en Palenque y está directamente atada al affaire de Raúl Rocha Cantú.
Bajo esta lógica, la declaración del empresario como testigo colaborador habrÃa sido explosiva, especialmente entemas vinculados a financiamiento electoral. Las palabras de Rocha tocaron una fibra muy sensible en Chiapas que se inició con la salida de Gertz y cuyo final es impensado. Por solo mencionar un ejemplo: ayer miércoles en Palacio se decÃa que, por el tema Rocha Cantú, ahora Francisco Cervantes está vetado para el gabinete.
Preguntas que en las últimas horas animan diversos intercambios en la galaxia oficialista: ¿Dónde está en estos momentos Rocha Cantú?, ¿Sigue en México?, ¿Está en la clandestinidad?, ¿Ahora con Ernestina Godoy en la FGR seguirá siendo testigo colaborador?
A la par de estos enigmas, cerca de Gertz aseguran que este ya tiene los servicios de un agente de relaciones públicas en Estados Unidos que estarÃa listo para alimentar a la prensa de esa paÃs con historias explosivas del sexenio anterior.
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