La Presidenta logró que el operativo retorno de Rocha se evaporara en 34 horas. Semana decisiva en Washington por el futuro del T-MEC. |
La nueva licencia de Ruben Rocha en Sinaloa, anunciada en la noche del sábado, se vivió como un triunfo contundente en Palacio Nacional en un contexto de dificultades extremas, sobretodo, en la relación bilateral con Estados Unidos.
Ante un momento limite, con el silencio calculado de Washington ante el intento de Rocha de retomar el gobierno estatal, la presidenta Claudia Sheinbaum emergió con una autoridad que hasta ahora no habÃa demostrado: tuvo su epicentro en el interior del movimiento que debe conducir.
El avance presidencial llegó en la semana en la cual, en diversos estados, aspirantes a gobernaturas en juego en 2027 no tuvieron demasiado inconveniente en rechazar los mensajes de los emisarios de Palacio Nacional.
Acorralado y sin apoyos, Rubén Rocha vuelve a pedir licencia y deja el Gobierno de Sinaloa
Sheinbaum se ausentó de la conferencia matutina del viernes y a las pocas horas, cuando ya se sabÃa de la intención de Rocha, comenzaron las muestras de rechazo hacia esa decisión desde la dirigencia de Morena, los gobernadores, el gabinete y los aliados. El obradorismo siguió la música de Palacio para empujar al vacÃo a un aliado estrecho. El mensaje de Sheinbaum en la red social X fue la estocada final.
La presidenta entiende que todo lo referido al narcotráfico vinculado a Morena se ha convertido en el elemento que corroe su popularidad. Ha visto encuestas de estados donde su aprobación ronda el 55% sin que su administración tuviera escándalos de corrupción, afrontara un desplome económico o una violencia descontrolada.
La conclusión de los encuestadores que frecuentan su entorno es que una muy aceitada maquinaria de redes sociales, en algunos casos financiada desde el exterior, serÃa la explicación para que la "narcopolÃtica" - fenómeno que tiene décadas -, sea el motivo de divorcio definitivo de la 4T con las clases medias urbanas y un asunto de preocupación incluso en los sectores medios bajos y vulnerables, donde reside el capital electoral del oficialismo.
Esta lectura instala en el entorno presidencial la necesidad de que el epilogo del caso Rocha se escriba en las carpetas abiertas en la FiscalÃa General de la Republica (FGR). El enigma hacia los próximos dÃas: si el oficialismo podrá traducir el encuadramiento polÃtico de este fin de semana en su complejo sistema de seguridad y justicia.
La nueva licencia de Rocha era inevitable, además, de cara a las conversaciones que tendrá Marcelo Ebrard esta semana en Washington, donde buscará un entendimiento comercial con el gobierno de Donald Trump.
El secretario de EconomÃa entiende que será expuesto a la misma prueba de ácido que el gobierno canadiense, que vive sus horas más bajas con la Casa Blanca. Para entender: Trump busca que Canadá y México tengan un sistema de aranceles similar al de la Unión Europea o Corea del Sur, pero con el detalle de que sus socios de Norteamérica son también los grandes compradores de los bienes y servicios fabricados en Estados Unidos.
La Casa Blanca intentó imponer ese esquema a Canadá y el primer ministro Mark Carney se levantó de la mesa y anunció aranceles a los bienes y servicios de Estados Unidos. Ahora será el turno de México. Si Rocha no hubiera vuelto a solicitar licencia el escenario de esa conversación serÃa aún más dramático y tormentoso.
Un intercambio que, ya desde el inicio, se avecina complicado porque, según creen en EconomÃa, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, aliado con el asesor Peter Navarro, un halcón del proteccionismo, fueron quienes descarrilaron la negociación del representante comercial Jamieson Greer con Canadá. Greer, hasta hace unas semanas, parecÃa haberle ganado la partida a Lutnick en cuanto a la influencia sobre Trump.
Avatares que tienen una relación directa con la agenda de los republicanos en México. Este domingo el diario The Wall Street Journal sentenció, en un editorial, que la polÃtica de aranceles de Trump es un fracaso y que no logró corregir la inflación arrastrada desde de la administración de Joe Biden. Esa tesis coincide con las encuestas de los últimos dÃas que le dan al presidente un 33% de aprobación.
La combinación de esa vulnerabilidad electoral, de cara a las elecciones de medio termino, con la obsesión de Rocha por recuperar la gubernatura en Sinaloa podrÃa haber gestado un escenario desastroso para el gobierno de Sheinbaum, especialmente, si se considera que dos allegados a Rocha ya estarÃan en condiciones de colaborar con los fiscales estadounidenses.
Ayer sábado esta redacción reveló que en el Gobierno tuvieron lugar múltiples conversaciones, en la noche del viernes, sobre qué hacer si Estados Unidos decidÃa una operación unilateral en territorio mexicano como represalia por el regreso del gobernador.
El plan de Rocha duró algo más 34 horas y la presidenta consiguió el triunfo que necesitaba con urgencia para alinear al oficialismo y despejar los peores designios.
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