El presidente alista una convención republicana en Dallas con implicancias para México y América Latina. |
En un giro inédito, el presidente Donald Trump decidió convocar a una convención republicana en Dallas para el próximo septiembre. Una anomalÃa histórica dado que estas reuniones se organizan cada cuatro años para elegir candidatos a la presidencia.
La última vez que los republicanos optaron por la ciudad del norte de Texas fue en 1984 para impulsar la nominación de Ronald Reagan a la reelección. Esta vez, se trata de mejorar las chances de Trump para las elecciones de medio termino.
En Palacio Nacional circula la información de que Trump decidió convocar a la convención en Dallas después de una extensa reunión con congresistas republicanos que tuvo lugar en el Salón Oval el lunes pasado.
Allà se habrÃa mencionado que el Partido Republicano ha perdido apoyo entre los votantes latinos por el desempeño económico de la actual administración y que era preciso incrementar la guerra contra el narcotráfico en México, asà como avanzar en la normalización democrática de Venezuela y despachar al castrismo de Cuba. El objetivo serÃa llegar a Dallas con avances en esos ámbitos de la polÃtica regional.
En la lógica de esa reunión entienden, cerca de Claudia Sheinbaum, el momento elegido por el FBI, el pasado viernes, para revelar detalles de la captura de Ismael "Mayo" Zambada, en 2024. El punto más ácido para el Gobierno en esa presentación no fue tanto el papel del FBI -algo que se decÃa sin rodeos en el gabinete de seguridad de López Obrador-, sino el dato de que el avión utilizado se modificó para sortear los controles del estado mexicano.
En esta misma tónica emerge la decisión de la Casa Blanca de no renovar el T-MEC por 16 años, como planteaban México y Canadá, y, en cambio, ingresar en una fase de revisiones anuales.
Estas acciones son avaladas en el primer cÃrculo del presidente por el cabildero Jason Miller, quien orbita cerca de Trump desde 2016 y ahora regresa para planificar la campaña de medio termino, tal como reveló esta semana The Washington Post. En el primer gobierno de Donald Trump el entonces canciller mexicano Luis Videgaray entendÃa que Miller era de los principales promotores del muro fronterizo.
El presidente necesita refuerzos. La última encuesta del semanario británico "The Economist" ubica a Trump con un nivel de desaprobación del 58%. Estos números ya se ven reflejados en el dÃa a dÃa de Washington, donde, en el Capitolio se ha vuelto recurrente que un grupo de entre 10 y 20 congresistas republicanos votan con la bancada demócrata y dejan a Trump expuesto.
La convención en Dallas es el reflejo de la necesidad de unificar a un partido que da señales de rebeldÃa. Una novedad que se manifiesta en diversos ámbitos: en el sector petrolero circula el comentario de que algunos congresistas republicanos quieren condicionar el marco legal que permite el boom reciente de negocios e inversiones en Venezuela a que el chavismo convoque a elecciones. Y es que el Congreso decide todo lo referido a permisos y sanciones en Venezuela.
SerÃa un golpe en la lÃnea de flotación porque la captura de Nicolás Maduro, y el posterior control del petróleo del Orinoco, es uno de los grandes logros que Trump presume en su segunda administración. Su imagen nunca fue tan alta como en enero de ese año.
Los terremotos que se han cobrado miles de vidas en el paÃs sudamericano han alterado el escenario. El desastre de la infraestructura chavista, asà como la pésima respuesta del gobierno de Delcy RodrÃguez, se combinan con una presión cada vez mayor de MarÃa Corina Machado, y sus aliados, para regresar a Venezuela. La sociedad de Trump con Miraflores comienza a generar problemas de percepción.
No es casualidad que en las últimas comunicaciones del Comando Sur sobre la crisis venezolana no se menciona en absoluto al gobierno interino. Solo se habla del trabajo con "gobiernos aliados", en referencia a la cooperación proveniente de diversas latitudes.
El esquema de una transición económica sin el complemento democrático ya está en duda y podrÃa terminar de volar por los aires si los republicanos son derrotados en noviembre. Por lo pronto, Marco Rubio le deslizó esta semana a The Wall Street Journal que es un aliado de Machado.
Trump se juega todo en las elecciones de medio termino y por eso busca modificar leyes electorales, cambiar la geografÃa de los distritos que le son adversos al Partido Republicano e impulsar litigios como el que definió la Corte Suprema el pasado martes, cuando, por seis votos contra tres, se flexibilizaron las normas de gastos de campaña.
Una pelea a fondo que tiene su escala necesaria en el American Airlines Center de Dallas, en cuyo escenario se esperan oradores que movilizan a las bases del presidente como serÃa el caso del autor Peter Schweizer. En su libro, "El golpe invisible", se explaya sobre la supuesta injerencia en la polÃtica estadounidense de la red consular mexicana en Estados Unidos. El libro, debe decirse, tiene argumentos pobres, pero su autor conmueve a los partidarios del presidente. Justamente, cuando este más los necesita.
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