López Beltrán y GarcÃa Harfuch protagonizan una tensión cada vez menos clandestina. La incursión de Velasco a Washington. El plan de Ebrard. |
Al interior del gabinete de Claudia Sheinbaum se vuelve cada vez más tangible, y cotidiana, la tensión entre los dos polos que apuntan hacia el 2030: el que lidera el secretario de Seguridad Omar GarcÃa Harfuch y el obradorismo en manos de Andrés López Beltrán.
Estas dos corrientes viven tiempos acelerados que tienen su explicación en el papel lateral de la oposición y en la percepción, compartida al interior del movimiento, de que, si bien Morena es la fuerza principal del paÃs, las perspectivas no son las mejores.
Un ánimo que se cristalizó en ciertas reuniones recientes de Palacio Nacional donde se habló de un escenario, para 2027, en el cual Morena ya no tendrÃa mayorÃa calificada en San Lázaro y su control de la cámara baja serÃa precario.
GarcÃa Harfuch y López Beltrán no tienen, de momento, grandes divergencias ideológicas. Sus personalidades son prácticas y ambos viven con el objetivo urgente de controlar la mayor cantidad de espacios de influencia.
López Beltrán dice a sus allegados que fue GarcÃa Harfuch quien lo fotografÃo en Japón el verano del año pasado. Desde esa sospecha inicial se desprenden otras, acaso más inquietantes y que tienen que ver con las derrotas electorales en Coahuila y Durango, la trama del empresario Rocha Cantú en Tabasco o, el giro más reciente, la pesquisa impulsada por la SecretarÃa de Hacienda sobre el empresario AmÃlcar Olán.
El secretario de Seguridad, además de controlar buena parte de los sistemas de inteligencia, tiene predicamento sobre diversas fuerzas polÃticas, algunas que exceden a la alianza de la 4T, alcaldes, gobernadores y empresarios. Su agenda es reservada pero intensa. Lo más visible de los últimos dÃas fueron las imágenes con el jefe de la DEA, Terry Cole.
Asà las cosas, los dos contendientes para el 2030 son terminales de fuerzas que los exceden. López Beltrán es el operador del expresidente López Obrador y GarcÃa Harfuch es el hombre de la Casa Blanca en México.
El primer escenario para esta rivalidad está en el 2027. Desde la SecretarÃa de Seguridad se maniobra para evitar el ascenso de candidatos que compliquen la relación con Estados Unidos. Algo que coincide también con desplazar a los allegados a Palenque.
Por eso el secretario particular de la presidenta, Carlos Augusto Morales, estarÃa gestionando que Andrea Chávez no sea candidata en Chihuahua, asà como también busca evitar a Rafa MarÃn en Quintana Roo, a cualquier satélite de los Salgado en Guerrero. Por esto mismo Rubén Rocha no pudo dejar a su delegado en Sinaloa. Se trata de la seguridad para con Washington, pero, fundamentalmente, de asfixiar al obradorismo.
A pesar de estos esfuerzos, la relación Estados Unidos sigue expuesta a las tensiones propias de la dinámica de la Casa Blanca. El miércoles pasado el canciller Roberto Velasco tuvo una conversación positiva con el secretario de Estado Marco Rubio.
En esa reunión, según cuentan en el gabinete, el clima fue ameno y en Washington reconocieron el papel de México en uno de los pocos activos electorales de Donald Trump hacia la elección de noviembre: la seguridad y el control de la frontera. Actualmente, según diversas encuestas, la aprobación de Trump ronda el 35%.
Al dÃa siguiente del encuentro apareció un articulo de la agencia Bloomberg que decÃa que el intercambio entre Velasco y Rubio habÃa sido tenso y que se le exigÃa a México que colaborara de forma más intensa para frenar el cruce de migrantes indocumentados. Curioso, porque en la reunión con Rubio se dijo que los cruces, según datos del Bordel Patrol, habÃan caÃdo más del 90% en comparación a la administración de Joe Biden.
En el Gobierno mexicano creen que ese giro en la narrativa provino de Stephen Miller, el asesor más determinante de la Casa Blanca y el de trato más duro hacia México. A las pocas horas la sospecha ganó fuerza cuando Miller apareció en Fox News para insistir con el blindaje fronterizo.
Este sábado The Washington Post señaló que el ICE, fuerza controlada por Miller, está incrementando los arrestos de migrantes indocumentados sin antecedentes penales. El pasado mes de junio fueron detenidas más de 42.000 personas.
Postales que en Palacio disgustan porque instalan la creencia de que ninguna cooperación será posible si Miller asume que chocar con México puede hacer que Trump mejore en las encuestas.
Esa tónica, al mismo tiempo, es combustible para el obradorismo más duro que también quiere chocar con Trump y por los mismos motivos de Miller: para avanzar en la polÃtica electoral doméstica. Por eso la carta de López Beltrán contra el gobierno de Estados Unidos luego de que le quitaran la visa.
Entre Palenque y GarcÃa Harfuch aparece la novedad más reciente de Marcelo Ebrard: en sus últimas conversaciones en Washington el secretario de EconomÃa se muestra como un articulador capaz de conciliar con los dos sectores y, de ese modo, ser un candidato de certidumbre, también con vistas lejano 2030.
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