Opinión
¿Cómo filtras el agua sucia?
Por María Scherer
La cuestión no es si Morena va a depurar o no sus candidaturas; es si puede hacerlo con las mismas manos que las ensuciaron primero.

Morena tiene un problema que no se resuelve con convocatorias: varios de los políticos que quieren ser candidatos a gobernador en 2027 tienen manchas que no lava ni el mejor detergente del mundo.

El partido en el gobierno arrancó este lunes el registro de aspirantes a las 17 gubernaturas que se disputan el año próximo. Para lavar la imagen que le dejaron el escándalo de Sinaloa y otros, como los espléndidos viajes con los que se agasajaron varios líderes partidistas el verano pasado, las visas canceladas en Washington y las investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Morena llegó a la cita cargada de candados: los aspirantes deben acreditar que no tienen antecedentes penales, autorizar al partido a revisar sus expedientes judiciales, firmar cartas de que no han sido condenados por violencia doméstica ni por deudas alimentarias, y solicitar licencia a sus cargos actuales. También está prohibido usar recursos públicos para promover candidaturas, hacer campañas en medios y atacar públicamente a otros aspirantes.

Todo muy bonito en el papel.

Pequeño detalle: los filtros los pone el mismo partido que postuló a Rubén Rocha en Sinaloa, el mismo al que el Departamento de Justicia señala por presuntos vínculos con el narco, el mismo cuyos gobernadores en Baja California, Sonora y Tamaulipas se quedaron sin visa para entrar a Estados Unidos. Morena no tenía estos candados antes, pero el asunto es si el partido que los instala tiene la capacidad -y el interés- de aplicarlos cuando el perfil cuestionado es también un perfil útil.

Por cierto, Morena no llama "precandidatos" a sus aspirantes. Los llama "coordinadores de comités de defensa de la transformación y la soberanía nacional". La etiqueta es tan larga y torpe que parece diseñada para que nadie la recuerde. Pero más allá del nombre, la lógica es la misma de siempre: las encuestas decidirán quién gana, y las encuestas, en México, suelen decidirlas quienes tienen más estructura, más dinero y más acceso al aparato de gobierno. Que también esté prohibido en el papel no significa que no vaya a ocurrir.

 Filtrar el agua sucia no la purifica. Solo hace los residuos y los deshechos menos visibles. 

La nueva dirigente de Morena, Ariadna Montiel, dice que estos coordinadores deben ser "defensores del proyecto y de la soberanía", una misión estratégica en tiempos en que el movimiento vive bajo un supuesto asedio de la derecha internacional. Mientras tanto, la presidenta Sheinbaum minimiza los señalamientos del gobierno de Trump exigiendo pruebas y agitando la bandera de la soberanía nacional. Es una respuesta política adecuada hacia adentro. Pero hacia afuera, ante otros gobiernos y mercados extranjeros, la credibilidad no se defiende con discursos; se defiende con hechos. Y los hechos, hasta ahora, apuntan hacia otro lugar.

Con casi 80 aspirantes registrados para apenas 17 gubernaturas, la competencia será feroz. Ya hay señales de que el sistema se puede quebrar antes de arrancar: el Partido Verde se bajará de la coalición en San Luis Potosí para apoyar a Ruth González Silva, esposa del gobernador Ricardo Gallardo, en uno de esos ejercicios de nepotismo que las reglas de Morena dicen querer evitar, pero que la realidad de la política mexicana reproduce -y justifica- de manera asombrosa. filtrar el agua sucia no la purifica. Solo hace los residuos y los deshechos menos visibles. 

Morena necesita candidatos que no le exploten en la cara durante una campaña, o peor, durante un gobierno. Y lo sabe. Por eso los filtros, los candados, las cartas compromiso. Pero filtrar el agua sucia no la purifica. Solo hace los residuos y los deshechos menos visibles.

La cuestión no es si Morena va a depurar o no sus candidaturas; es si puede hacerlo con las mismas manos que las ensuciaron primero. 

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Más de María Scherer
Derribar la estatua

Derribar la estatua

Por María Scherer
Cuando un régimen empieza a tirar las estatuas del régimen que lo precedió, no está haciendo justicia. Está fundando la suya.
La incertidumbre es nuestra

La incertidumbre es nuestra

Por María Scherer
La incertidumbre que viene de Washington no la controlamos; la que producimos aquí, sí. Y el gobierno de Claudia Sheinbaum la ha incitado.
Rehenes del buen ánimo

Rehenes del buen ánimo

Por María Scherer
El gobierno de Claudia Sheinbaum parece convencido de que, con paciencia, buena voluntad y esperar a que pasen estos días alcanza. No alcanza.
En busca del tiempo perdido

En busca del tiempo perdido

Por María Scherer
Al hijo del expresidente ya no le basta el peso del apellido. Necesita el fuero y la legitimidad jurídica que otorga una curul para no quedar tan expuesto.
La voluntaria soledad de la presidenta

La voluntaria soledad de la presidenta

Por María Scherer
El desorden institucional en Morena deja descobijada a la presidenta y la obliga a corregir personalmente errores que deberían asumir funcionarios y voceros.
Una dirigencia de adorno

Una dirigencia de adorno

Por María Scherer
Alcalde subestimó la naturaleza salvaje de la política partidista; en el partido se sobrevive por la capacidad de repartir juego y de castigar a quien se sale del huacal, capacidades que no quiso o supo ejercer.