El gobierno está más que incómodo con el cadáver del Mencho en una de sus dependencias. El recuerdo del "Señor de los Cielos". |
Es de sobra conocido en el mundo que los mexicanos tenemos una particular relación con los muertos. Es algo ancestral. Nuestro afamado DÃa de muertos, es una festividad que ha llegado a Hollywood y a las pelÃculas de James Bond. La Catrina, las calaveras de azúcar que son devoradas por niños, las veladoras y objetos de los muertos con que se recuerdan en un altar en las casas y, claro, el delicioso pan de muerto que circula todo noviembre, aunque ya se vende desde agosto.
Nuestra literatura es abundante cuando se trata de muertos como personajes. Basta con asomarse a Juan Rulfo para entrar en el mundo de las catacumbas. Las Lloronas, los sepelios, las peregrinaciones a los panteones, la devoción por la otra vida y el honor que se le hace a la muy humana regla de "llorar a sus muertos" reflejan la importancia que le damos a la muerte.
Por eso vale la pena preguntar qué va a pasar con el muerto más relevante del momento: el señor Nemesio Oseguera que en vida, y en muerte, ha sido conocido como El Mencho. Como todo el mundo sabe don Mencho murió el pasado domingo en un operativo para capturarlo. El enfrentamiento con las fuerzas militares terminó con su vida. Las autoridades lo que tienen es su cadáver ¿Qué harán con el cadáver de quien fuera enemigo público número uno? No es una pregunta ociosa. Los restos están en las instalaciones del FiscalÃa Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) en la CDMX. Los vecinos no deben estar muy tranquilos.
En julio de 1997 murió el narcotraficante Amado Carrillo "el Señor de los cielos", en ese entonces quizá el más poderoso delincuente del paÃs. Murió por una operación estética que, evidentemente, salió mal. Su cuerpo permaneció varios dÃas en las instalaciones forenses mientras las autoridades hacÃan pruebas de ADN y verificaban que fuera el mismÃsmo narco. Al principio fue reclamado por familiares con nombre falso y ya después fue la madre quien abiertamente reclamó el cadáver. El sepelio se llevó a cabo en casa de la progenitora en Navolato, Sinaloa. Hubo un fuerte despliegue militar de vigilancia, pero también asistieron amigos y familiares, hubo música y comida, gigantescos arreglos florales e interrogatorios de las autoridades.
¿Qué pasará con el muerto del momento? GarcÃa Harfuch indicó que el protocolo indica que se les entrega el cadáver a los familiares que lo reclamen. Falta que los familiares se animen a venir por él a las instalaciones de la FGR en CDMX y lo transporten al lugar donde lo quieren despedir. Habrá que ver qué pasa en ese sepelio, si las autoridades guardarán una tregua con el CJNG y les permiten velar al muerto.
Por lo pronto es claro que el gobierno está más que incómodo con el muerto en una de sus dependencias. Ya han pasado algunos dÃas y no se han aparecido a pedir el cadáver. Si el gobierno no supo poner imágenes de su operativo para que fuera una noticia exitosa (las imágenes que hay son de los narco bloqueos, imágenes negativas para las autoridades), parece que también se van tropezar con el cadáver.
Sin duda se trata de una situación peculiar. Se deshacen de él vivo, pero les sigue estorbando muerto.
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