A medida que se acercan las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, aumentan las presiones de Donald Trump contra el gobierno de Lula da Silva y, con ello, los temores en la 4T por el rol que pueda tener la Casa Blanca en el 2027. En las últimas horas, la administración republicana profundizó las tensiones con Brasil al amenazar con imponer una nueva ronda de aranceles y sancionar el sistema bancario por supuesta competencia desleal del sistema de pago instantáneo Pix.
En octubre, Lula da Silva buscará la reelección en las elecciones generales de Brasil en un escenario difÃcil a nivel interno y más complejo aún a nivel internacional por el rol que podrÃa tener Estados Unidos. En los últimos dÃas, por ejemplo, Flávio Bolsonaro -hijo del expresidente Jair Bolsonaro- viajó a Washington y se reunió con el secretario de Estado, Marco Rubio. En este contexto, la administración republicana lanzó nuevas amenazas contra el gobierno brasilero que amenazan con entorpecer sus planes electorales.
A la espera de las elecciones, la Oficina del Representante Comercial de EU (USTR por sus siglas en inglés) amenazó con imponer un arancel adicional del 25% contra las importaciones de Brasil, una medida que podrÃa golpear con fuerza a la economÃa brasileña que muestra signos de estrés. No es la primera vez que esto sucede, Trump ya utilizó esta herramienta de presión, lo que obligó a Lula da Silva a viajar a Washington y llegar a un acuerdo en una cumbre bilateral.
Además, esta declaración llega apenas horas después de que Marco Rubio amenazara con declarar al Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (PC) -los dos grupos criminales más grandes del paÃs- como "organizaciones terroristas", lo que podrÃa tensionar el vÃnculo en materia de seguridad, una arista del vÃnculo siempre problemático para Brasilia por el fuerte nacionalismo que hay dentro de sus Fuerzas Armadas.
El secretario de Estado con fuerte influencia en asuntos latinoamericanos ejemplificó las tensiones con Lula da Silva al asegurar que en la actualidad el continente "es una región llena de aliados de Estados Unidos" con algunas excepciones, entre las que están "Nicaragua, Cuba, Venezuela, el actual gobierno de Colombia y Brasil". De esta manera, la Casa Blanca empieza a jugar de manera interna en las elecciones de octubre para quitar del Palacio de Planalto al lÃder del Partido de los Trabajadores (PT) y color a Flávio Bolsonaro, aliado del Partido Republicano.
Por su parte, Lula da Silva acusó a Marco Rubio de ser "antilatinoamericano" y un "enemigo mortal de Cuba y de varios paÃses". En este sentido, recordó que el secretario non estuvo presente en la reunión que el lÃder del PT tuvo con Trump y que la amenaza de nuevos aranceles sucede apenas dÃas después de una reunión privada que tuvo con el propio Flávio Bolsnaro. "Estos hijos de Bolsonaro logran ser peores que él. De hecho, son traidores a la patria. Fueron a pedirle a un paÃs extranjero que interfiriera en las decisiones brasileñas. Son traidores", declaró.
Este escenario no solo genera preocupación en Brasil, también en México. Como detalló LPO, el gobierno de Claudia Sheinbaum teme una intromisión legal, económica o de seguridad en la previa de las elecciones del año que viene que genere una derrota de la 4T. Los recientes comicios de Colombia son un ejemplo de ello para el Palacio Nacional y lo que pueda suceder en Brasilia también. Ante esto, el gobierno nacional seguirá con atención lo que vaya a suceder en los próximos meses para atender el 2027 que se avecina.
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