El expresidente Andrés Manuel López Obrador permanece como el principal decisor de la polÃtica sinaloense. Diversas postales lo confirman.
El exgobernador Quirino Ordáz, que facilitó el ascenso de Morena en la entidad durante el sexenio anterior, permanece en la embajada de Madrid a pesar de los intentos que se realizaron en el gobierno actual por removerlo.
Los polÃticos del Verde, como es el caso del diputado federal Ricardo Madrid, se lanzan contra la reforma electoral de Claudia Sheinbaum en una clara señal de que su terminal de referencia no está en Palacio Nacional.
Y, finalmente, ayer martes la Corte Suprema terminó de tumbar la posibilidad de que Gerardo Vargas regrese a la alcaldÃa de Ahome. Vargas, que, en la primera morenista del 2023, jugó a favor de Sheinbaum y contra el gobierno estatal que apoyaba a Adán Augusto López Hernández y, en la misma, medida, a Ricardo Monreal.
El morenismo de Sinaloa está estructurado en torno a López Obrador. El secretario de Seguridad Omar GarcÃa Harfuch suele decir, en privado, que el gobernador Ruben Rocha le responde positivamente a todos sus pedidos, pero luego nada sucede. Por eso el estado de crisis permanente en Culiacán.
En Palacio Nacional está muy clara esta lógica de lealtades y por eso, de momento, existe una distancia muy calculada respecto a cualquier movimiento electoral de cara a 2027. Sinaloa es un territorio incomodo para la presidenta, no solo por la influencia de Palenque.
La relación de parte de la clase polÃtica con actores de vÃnculos inconfesables hace que el Gobierno mida cada paso, especialmente en el actual momento de la relación bilateral con Estados Unidos.
Con este panorama, y tras el fallo de la Corte, Rocha comienza a digitar su sucesión con sus principales, alfiles, el senador Enrique Inzunza y el alcalde Culiacán Juan de Dios Gámez.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.