El diputado de Morena Sergio Mayer aseguró que su salida de la militancia del partido no implica un alejamiento de la 4T ni de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien reiteró su respaldo. Aunque reconoció diferencias y tensiones con algunos sectores internos de Morena, afirmó que permanecerá dentro del grupo parlamentario en San Lázaro.
En entrevista con LPO desde su despacho en la Cámara de Diputados, Mayer negó haber negociado su salida con otras fuerzas polÃticas y defendió su decisión de pedir licencia para participar en "La Casa de los Famosos", una determinación que generó fuertes crÃticas dentro del oficialismo. Además, admitió que desde su llegada a Morena enfrentó campañas y cuestionamientos de sectores internos que, según dijo, "querÃan ser demasiado puros".
Anunció que renunciaba a la militancia de Morena y dijo que era por razones particulares. ¿A qué se debe este paso al costado?
Esta decisión habla de mÃ, no de Morena, yo soy disruptivo, una persona quizá no muy alineada de repente a ciertas cosas, no conozco los estatutos del partido y de repente cuando dicen: "Es que se violentan los estatutos"... Yo pues, la verdad ni siquiera los he leÃdo y no me gusta sentirme presionado en ese aspecto.
Entonces, no quiero tampoco incomodar al partido con ciertas formas de vida y actitudes. Trabajo mucho para que mi familia tenga mejores condiciones de salud, de educación, de viajes y demás. Por el hecho de estar quizás en una militancia que tiene ciertos estatutos y hay que ser congruentes con ellos, no puedo hacer ciertas cosas y mi familia no tiene por qué sufrir esas consecuencias y que nos señalen de incongruentes.
Prefiero estar tranquilo, ser congruente con mi estilo de vida y no tiene nada que ver con que crea en el movimiento. Yo creo en un movimiento donde buscamos justicia social y, además, creo también en la austeridad. Estoy a favor de la austeridad de los polÃticos. O sea, hay que vivir en la justa medida de acuerdo a los ingresos como polÃtico. En lo personal soy empresario, actor y tengo otros ingresos. Entonces, si eres un polÃtico que vive de la polÃtica y de repente ven ciertos excesos, esas son las cosas en las que estoy de acuerdo. Hay que buscar austeridad y hay que ser congruentes. Y de repente, para no caer en incongruencias, es por lo que tomo la decisión.
Se habló de que podrÃa ir a la bancada de Movimiento Ciudadano, aunque le cerró la puerta, pero también al Grupo Parlamentario del Partido Verde, para seguir dentro de la 4T. ¿Esto fue asÃ?
La prueba está en que yo sigo en mi grupo parlamentario porque creo en el movimiento. Si esto hubiera sido asÃ, ya hubiera pedido mi cambio de grupo o como independiente. Y eso es lo que de repente la mayorÃa, si no es que todos, hubieran hecho: Primero buscar algún acuerdo, algún consenso con algún otro grupo, con alguna otra ideologÃa quizá y negociar.
Yo no, yo tomé esta decisión. Eso habla justamente de mi congruencia, de mi respeto hacia el movimiento y mi lealtad, por supuesto, a la presidenta Claudia Sheinbaum y siempre la va a tener. Mi agradecimiento a mi coordinador, Ricardo Monreal, que ha sido muy congruente y mediador de este tema. Él me dijo que de ninguna manera estarÃa él de acuerdo si yo abandonara el grupo parlamentario. Eso me da tranquilidad, porque a fin de cuentas depende del grupo parlamentario o del coordinador.
Algunos legisladores de su grupo presentaron una iniciativa que denominaron "anti-Mayer", para cambiar el reglamento interno en relación al uso de licencias. ¿Se sintió en algún momento desplazado dentro de Morena?
SÃ. Desde que ingresé a Morena hubo un sector que nunca terminó de aceptarme. Y quiero ser muy claro: si estoy en Morena es porque gente importante de la cúpula me invitó y me dio la oportunidad de participar. Pero también hay un grupo más duro, más radical, que es muy estricto y que pretende ser demasiado puro en ciertos temas.
Desde el inicio comenzaron las campañas de "fuera Mayer de Morena". Siempre fui muy respetuoso y tolerante, pero creo que todo tiene un lÃmite. Sà hubo groserÃas, desplantes, ataques en redes sociales y descalificaciones por parte de ese sector, y eso evidentemente hace que uno no se sienta cómodo.
Pero también quiero dejar claro que el movimiento es mucho más grande que ese grupo. Mi decisión tiene que ver con la congruencia conmigo, con quien soy, con lo que pienso y con mi forma de vivir.
¿Considera que fue un error haber pedido licencia para participar del reality show?
No, por supuesto que no. No fue un error, fue una decisión que tomé y que sostengo plenamente. Entiendo que hubo gente a la que no le gustó o que se sintió incómoda, pero también me di cuenta de que, haga lo que haga o diga lo que diga, de todos modos iba a recibir crÃticas y señalamientos.
Tomé esa decisión en un plano personal. Si igual me iban a descalificar por hacer o por no hacer, preferà actuar con libertad. Para mÃ, mi familia y México están primero antes que cualquier movimiento polÃtico.
Además, lo quisieron presentar como si yo hubiera abandonado una responsabilidad indispensable, como si hubiese sido el secretario de Salud en plena pandemia y hubiera dejado el paÃs en el peor momento del COVID. Y no fue asÃ.
Yo dejé todo en orden, no tenÃa pendientes y existe una figura legal, que es la del suplente, justamente para estos casos. Todos los dÃas diputados y senadores solicitan licencia y el trabajo legislativo continúa. El parlamento sigue funcionando, las iniciativas avanzan y nadie es indispensable.
Cuando llegó al Congreso dijo que querÃa cambiar la percepción que habÃa sobre los polÃticos, ¿cree que lo ha logrado, que va por ese camino?
Estoy convencido de que la percepción de los polÃticos, no solamente en México sino a nivel mundial, es muy negativa. Y cambiar esa imagen es algo muy difÃcil. Desde que tomé la decisión de entrar a la polÃtica dejé de ser solamente el actor o incluso el amigo, porque por el simple hecho de estar en Morena hubo amistades que dejaron de hablarme o empezaron a señalarme. La polÃtica se ha vuelto muy radical y eso, en lo personal, no me gusta.
No me gusta esta lógica de que tienes que estar completamente de un lado o del otro, de izquierda o de derecha. Para mÃ, primero está mi paÃs antes que cualquier ideologÃa. Es complicado cambiar la percepción porque la gente desacredita, señala y se burla constantemente de los polÃticos. Y no es algo exclusivo de México, pasa en todo el mundo. Ves parlamentos de distintos paÃses y siempre hay discusiones, agresiones, pleitos, incluso golpes, y eso ha contribuido mucho al desprestigio de la polÃtica.
En mi caso, espero nunca llegar a esos niveles de radicalismo y menos dentro del Congreso, una institución a la que le tengo un profundo respeto. Trato de hacer mi trabajo, de ser respetuoso con la Constitución, con el Congreso y con mis compañeros. Ese es mi objetivo. Pero también entiendo que en polÃtica puedes hacer las cosas bien durante años y basta un error, una imagen o un momento fuera de contexto para que eso sea lo único que se señale. Nadie va a hablar de tu trabajo porque se asume que es tu obligación. Pero el dÃa que cometes un error, eso sà lo van a maximizar.
Viendo el presente de México y también el presente de Morena, ¿considera que el movimiento se alejó de los pilares de la 4T?
No podrÃa decir que todo el movimiento se haya alejado de esos principios. Sà creo que hay algunas personas dentro del movimiento que, aunque no representan a Morena en su totalidad, sà han tomado distancia de esos ideales. Estamos hablando de un movimiento con cerca de 12 millones de militantes, asà que necesariamente hay de todo: visiones plurales, incluyentes, radicales, distintas formas de pensar y de entender el proyecto.
Y sÃ, hay ciertos grupos o algunas personas que quizá se han apartado de los principios originales de la 4T y son quienes han provocado muchos de los señalamientos hacia el partido. Pero Morena y el movimiento son mucho más grandes que esos grupos, que esas personas o que esos cotos de poder internos.
El año que viene finaliza su primer paso por San Lázaro, ¿le gustarÃa renovar su curul?
Siento que estoy creciendo mucho como persona, como ser humano y también como legislador. Actualmente estoy cursando un doctorado en Administración Pública en el Instituto Nacional de Administración Pública y para mà representa un gran compromiso y una enorme responsabilidad.
Además, he realizado diplomados en el Instituto Tecnológico Autónomo de México y en la Universidad Nacional Autónoma de México, enfocados en trabajo legislativo y seguridad ciudadana. Yo sigo estudiando y capacitándome porque entiendo que la preparación es fundamental para desempeñar mejor esta responsabilidad.
¿Esta faceta polÃtica deja de lado lo actoral, lo artÃstico?
Eso es muy difÃcil. Yo estoy en la polÃtica por convicción, por amor a mi paÃs y porque realmente quiero contribuir desde este espacio. Pero mi profesión y mi vocación siguen siendo las mismas. Además, hay que entender que la Cámara de Diputados es una representación plural. Ahà conviven abogados, doctores, ingenieros, empresarios, especialistas de distintas áreas y también representantes del ámbito cultural y artÃstico. El hecho de entrar a la polÃtica no significa que tengas que renunciar a tu profesión.
Los médicos siguen siendo médicos, los abogados siguen siendo abogados, entonces yo no veo por qué tendrÃa que dejar de ser actor por dedicarme a la polÃtica. Una cosa es la profesión y otra muy distinta la convicción.
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