Fernando González Sánchez
"Elba Esther está más allá de cualquier partido, no los necesita para figurar en política"
Fernando González habló con LPO sobre el cambio de RSP a Movimiento Nacional Progresista. Su respaldo a Sheinbaum, y el deslinde de Alfonso Cepeda.

"Nosotros no tenemos ningún vínculo con Marcelo Ebrard, digamos hay de progresismos a progresismos y, por supuesto, hay un progresivo más derecha y nosotros somos un progresivo más de izquierda", dijo Fernando González Sánchez deslindándose de la candidatura presidencial del Canciller e insistiendo en que respaldan el proyecto de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum rumbo al 2024.

En entrevista exclusiva con LPO, el dirigente partidista conocido por el lazo familiar y de amistad con Elba Esther Gordillo habló sobre la transformación de Redes Sociales Progresistas (RSP) a Movimiento Nacional Progresista, nombre de la agrupación que dirige. "Hemos definido con toda libertad que vemos con mucha simpatía a la doctora Claudia Sheinbaum", remató. Y reveló el "modelo de negociación conjunta" que organizó junto a Gerardo Islas de Fuerza por México y Hugo Eric Flores del PES. 

Podemos iniciar con el proceso que ya ha anunciado en varios medios sobre el Congreso Nacional donde Movimiento Nacional Progresista decidirá los ejes de acción en los próximos procesos electorales.

Nosotros seguimos impulsando el progresismo, lo cual es una respuesta a la necesidad de empujar la equidad social sin menoscabo de las libertades individuales. El progresismo es esa respuesta que se convierte en una especie de tercera vía frente al radicalismo de izquierda y frente a un eventual resurgimiento de la derecha.

¿Está hablando del programa político de lo que fue Redes Sociales Progresistas (RSP) y ahora es Movimiento Nacional Progresista?

Sin duda, porque son las ideas que nos unen. Pues yo creo que la transición democrática en el país ya terminó y es muy importante agregar a la democracia electoral, la democracia participativa. Y creemos también que la economía de mercado, la economía libre, debe seguir manteniendo su primacía.

Sin embargo, el Estado debe entrar como un regulador, recuperando los espacios que el nuevo liberalismo le arrebató, en la idea de que -en los noventas, y en la primera década del Siglo XXI- pues se construyó la idea de que las libertades en el extremo construirían una sociedad más justa y más equitativa. Objetivo que los nuevos liberales no consiguieron y que es muy importante ahora, en este nuevo escenario y ante el resurgimiento de las nuevas izquierdas, construir rutas para que obtengamos lo mejor de lo que se logró en esta modernización económica que sin duda es producto de los mercados globales, de la nueva era de la tecnología, de las nuevas revoluciones tecnológicas.

Lo anterior ante los nuevos retos que está enfrentando el mundo como el cambio climático, la necesidad de un nuevo pacto verde, la necesidad también de crear formas de interpretar la producción, la economía como una economía circular. Lo cual nos permitirá reinventarnos como especie y también incorporar al país a la dinámica del Siglo XXI, sin menoscabo de lo que construyeron generaciones anteriores con mucho esfuerzo.

Porque creo que ha llegado también un momento de reconciliarnos, de ver hacia adelante sin desconocernos como país, como ciudadanos. Y, al mismo tiempo, mostrarle a las élites -sobre todo, a estos grupos que buscan defender sus intereses a toda costa- que es muy importante crear una ruta de unión nacional que concluya la revolución social que se inició en 2018 y que le dé orientación al nuevo modelo social, económico y político que nos lleve a ser una potencia cultural, económica, social y política como lo merecemos todos los mexicanos.

Históricamente, en México se suele asociar al progresismo con una posición de centro...

Una posición centro izquierda, digamos...

Centro izquierda pero se ubica en el centro, finalmente...

Más cercana al centro, sí, por supuesto.

Una posición dialoguista, reformista y sobre todo abierta a trabajar en algunos lugares o con algunos personajes que la izquierda tradicional o radical rechaza. Por ello, tomando en consideración algunas declaraciones respaldando por un lado la candidatura presidencial del canciller Marcelo Ebrard y por el otro a la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, ¿cómo van a resolver esta paradoja?

No es una paradoja nuestra. No es un conflicto nuestro. En realidad, el conflicto lo tiene Morena. Nosotros podemos aportar discusión y debate con respecto a los perfiles y a los orígenes de los candidatos, y la ciudadanía tendrá que expresarse en su momento.

"Elba Esther está más allá de cualquier partido, no los necesita para figurar en política"

Hemos dicho que en el progresismo las mujeres tienen una hegemonía esencial, y que no habría nada más progresista que una mujer candidata y una mujer presidenta. En ese escenario, nosotros vemos con enorme simpatía la posibilidad de la doctora Claudia Sheinbaum en esta disputa que no nos corresponde a nosotros resolver, le corresponde a Morena, respetando por supuesto el resto de los perfiles que son también sumamente relevantes e importantes, con grandes habilidades políticas todos.

Sin embargo, creemos que es momento de poner a discusión también esos perfiles y el origen de todas las personas. Y si vamos a profundizar el modelo de transformación política que fue el mandato de las elecciones del 2018, pues yo creo que es importante revisar el perfil y el origen de cada uno de los personajes que quieren encabezar el proceso. Tampoco creo que el modelo sea excluyente. Me parece que la candidatura presidencial es unipersonal, pero por supuesto habrá muchísimas candidaturas en juego y muchas posiciones. Yo creo que todos los perfiles podrían sumarse a esta dinámica.

Para nosotros el progresismo se expresa en la candidatura de una mujer, en la agenda de las mujeres, y en la posibilidad de profundizar con originalidad, con seriedad, la transformación que inició en el 2018 y que no se ha discutido suficientemente. Más allá de las obras emblemáticas que ha emprendido el Gobierno Federal, ha hecho una propuesta de transformación social sobre la que poco se habla, un poco por el interés de las élites de confundirnos en la discusión y por la incomprensión de algunos grupos que están empeñados en defender sus intereses y en jalar a la derecha el modelo, cuando en realidad en el mundo el fracaso del modelo neoliberal nos ha llevado a una iniquidad social, que ya es absolutamente insostenible.

¿Cuál es la fuerza real, el tamaño, de su agrupación política a nivel nacional, después de aquel intento fallido de conseguir el registro nacional?

Tuvimos alrededor de 900 mil votos y postulamos poco más de 17 mil candidaturas. Privilegiamos las candidaturas ciudadanas, y creo que no alcanzamos a comunicarlo por la dinámica en que se vieron las campañas, los tiempos tan cortos, los procesos jurídicos y judiciales en el que fuimos involucrados cuando el Instituto Nacional Electoral (INE) retrasó toda la las definiciones sobre los que queríamos ser partidos y creo que ninguna de las fuerzas emergentes pudo conseguir el registro...

¿Por qué?

Porque nos faltó tiempo y nos faltó espacio para poder convencer a la sociedad de nuestras agendas. Hace poco leí que las fuerzas emergentes estamos obligadas a profundizar el debate y a profundizar la discusión para mejorar la agenda de los partidos más grandes que están de alguna manera más amarrados a ciertas formas oligárquicas, por definición. Y, en ese sentido, nosotros somos más libres ahora de proponer, de decir, de debatir, sobre los perfiles que se están discutiendo y los programas que van a estar en juego en las elecciones próximas.

Pero, mira, nosotros creemos estar muy fuertes. Creemos que podemos movilizar a un millón de personas. Y creemos también que de ese millón podemos multiplicar por cinco nuestra fuerza, si somos capaces de agotar este ambiente de confusión política que se vive en la sociedad para agrandar el debate y profundizar la discusión y mejorar el análisis de los perfiles de las personas que están en competencia para llegar a un buen fin y llevar al país por la ruta correcta.

Gerardo Islas, dirigente de Fuerza por México, presumía hace unas semanas que su partido fue decisivo para los triunfos estatales en las elecciones de Guerrero y Baja California, ¿Movimiento Nacional Progresista dónde tiene mayor potencia local, en qué estados?

Realmente tenemos una distribución muy pareja en todo el país. Somos muy fuertes en el centro, fuertes en el Estado de México, en Morelos, en Tlaxcala, en San Luis Potosí. Tenemos líderes emblemáticos importantes que han trabajado y siguen trabajando muy fuerte en sus regiones para seguir fortaleciéndose, y preparándose para un eventual acuerdo político y electoral donde podamos coincidir con agendas importantes.

"Elba Esther está más allá de cualquier partido, no los necesita para figurar en política"

Tenemos una fuerza muy pareja en todo el país, pero sobresalen digamos Veracruz. Hemos hecho nuevos acuerdos en Puebla, nuevos acuerdos en Michoacán. Se han sumado nuevas a agrupaciones en el Estado de México; en más de 40 municipios del Estado de México fuimos segunda y tercera fuerza. Entonces, creo que podemos aportar mucho y sobre todo tenemos mucha libertad para movernos en todo el país, porque somos ciudadanos libres que no nos debemos a ninguna nomenclatura ni a ninguna estructura rígida, ni a ninguna supervisión específica. Somos libres. Podemos decir lo que queramos sobre quien queramos.

¿Esto quiere decir que tiene una buena relación con Mario Delgado? ¿Están lejos de Marko Cortés y Va por México?

Mira, yo a Marko Cortés prácticamente no lo conozco, lo he saludado un par de veces. Tengo muy buena relación con Mario Delgado. Creo yo que ha hecho un gran trabajo en Morena, y tengo relación con otros dirigentes y otros partidos y excandidatos... Pues, mira, cuando estamos en la vida pública tejemos una gran red de relaciones que nos permite ir construyendo diálogos, alianzas, posibilidades, para ir logrando los objetivos políticos y electorales que nos proponemos.

En el caso de Morena, cómo van las negociaciones, en qué van las pláticas. Me refiero a cómo se están poniendo de acuerdo, porque así como Mario Delgado tiene buena relación con usted la tiene también con Nueva Alianza -en muchos estados jugaron un factor importante en 2021- y también tiene una muy buena relación con Juan Díaz de la Torre del SNTE...

Ahí dudo mucho, ahí dudo mucho que tenga muy buena relación con Juan Díaz de la Torre. (Risas)

¿Por qué, por qué lo dice, Fernando?

Pues porque no creo no creo que tenga buena relación con Mario Delgado. Más bien creo que tiene buena relación con el actual dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Nosotros no tenemos ningún interés en la vida gremial. Prácticamente en ningún gremio, y eso incluye a los maestros. Porque no le apostamos al corporativismo.

Claro, Alfonso Cepeda, y a eso quería llegar. ¿Cuál es su grado de confianza y cómo se están organizando con Morena?

Nosotros no tenemos ningún interés en la vida gremial. Prácticamente en ningún gremio, y eso incluye a los maestros. Muchos maestros son integrantes del movimiento, sobre todo dirigentes jóvenes que vienen de la última época de filiaciones, de una época de trabajo reciente y no tenemos ninguna disputa ni ningún conflicto con ningún dirigente magisterial en particular. Nosotros trabajamos como una plataforma ciudadana, no gremial, que no busca disputar absolutamente ningún espacio sindical a nadie, ni de ningún gremio en particular. Y trabajamos de manera armónica con muchos de ellos cuando coincidimos políticamente; por ejemplo, en Durango trabajamos muy bien con Nueva Alianza, no tuvimos ningún problema. En diferentes lados nos hemos encontrado con dirigencias de Nueva Alianza. Nosotros hacemos política y no tenemos resabios con las nuevas dirigencias porque muchas de esas cosas están quedando en el pasado y han sido enterradas por las nuevas épocas que estamos viviendo.

¿También tiene una buena relación con Alfonso Cepeda Salas?

Tuve muy buena relación con Alfonso Cepeda en su época. Lo respeto. Lo he saludado más de una vez, hemos coincidido en algún aeropuerto, en algún avión. No podría decir que somos amigos, pero nos conocemos.

Entiendo por su comentario anterior que la fuerza de Movimiento Nacional Progresista no se encuentra en el gremio magisterial...

No en el gremio, porque no le apostamos al corporativismo. En muchos dirigentes nuevos del magisterio, sí. Inclusive dirigentes no formales de corrientes nuevas que se están construyendo en todo el país, de gente nueva que se ha acercado a nosotros para decir: "quiero pertenecer al movimiento, no me agrada ningún otro partido, no quiero pertenecer a los partidos y sí quiero participar en política pero sin nomenclaturas". Y nosotros nos hemos abierto a esa posición y estamos trabajando con una infinidad de organismos gremiales, digamos que no tienen que ver con sindicatos y no tienen que ver con nomenclaturas.

"Elba Esther está más allá de cualquier partido, no los necesita para figurar en política"

Junto a Gerardo Islas de Fuerza por México y Hugo Eric Flores de Encuentro Solidario (PES), acordó unir a sus respectivas organizaciones en un solo partido. ¿En qué va este proceso de fusión?

Trabajamos juntos en muchas cosas, nos unimos. Hemos formado un modelo de negociación conjunta, porque juntos somos muchos más fuertes. Ignoro si vayamos a coincidir en el último tramo de estas discusiones, yo esperaría que sí. Ellos todavía no han definido ninguna de sus cartas. Nosotros decidimos abrirnos y decidimos jugar de manera abierta y clara. El país requiere definiciones, requiere claridad de rumbo, requiere claridad de perfiles, requiere debate sobre los perfiles. Y creo que somos naturalmente el progresismo que de manera original puede dar ese debate sobre la ruta progresista del país y los perfiles auténticamente progresistas.

¿Habla del Estado de México y Coahuila, o de la elección presidencial?

Me refiero a ambas elecciones: 2023 y 2024. Ya estamos muy cerca de ambas de ambas elecciones y la sociedad requiere tiempo para ir entendiendo, para ir comprendiendo, la profundidad y la dinámica de los cambios en los que estamos inmersos en el país, de los problemas en los que podemos entrar si no somos capaces de construir rutas alternativas y si no profundizamos estos cambios. Hay muchas cosas que debemos discutir como sociedad. Y más allá de los perfiles, también hay que comenzar a discutir las agendas y los fines. Y el perfil es muy importante porque no cualquier perfil va profundizar los cambios; por ejemplo, la tentación de restaurar el viejo régimen está en todas partes, a veces es más fácil dar pasos para atrás y querer negociar rutas que ir hacia adelante y el terminar de concluir el cambio de régimen.

Precisamente sobre el viejo régimen, quién mejor que usted para hablar del tema, ¿es cierta la versión sobre una posible postulación a un cargo de elección popular de Elba Esther Gordillo a través de Movimiento Nacional Progresista?

No, no pertenece al movimiento la maestra. Nunca ha pertenecido. Yo creo que ella no necesita este movimiento para figurar en política. Ella está más allá de cualquier movimiento, y está mucho más allá incluso de los partidos. Yo creo que ella es una dirigente de una dimensión distinta. Y por supuesto ella tiene un rango y un nivel que no es discutible por el movimiento, pero no pertenece al Movimiento Nacional Progresista.

¿No le gustaría a usted postular a Elba Esther Gordillo a algún cargo de elección popular?

No nos corresponde a nosotros. Nosotros tenemos una relación personal con ella. Mi relación con ella no es política, es una relación personal, familiar, amorosa, que tiene otra dimensión. Yo hago política por una ruta distinta, porque hay un movimiento que pertenece a los dirigentes estatales, a sus militantes y al casi un millón de personas que votó por esta agenda. Y creo yo que eso es muy respetable, como es respetable la maestra y como son respetables todos los dirigentes políticos del país.

Lety Ramírez lo va a hacer bien en la SEP, porque entiende la administración pública y entiende la educación, y que sea leal al presidente y que sea leal a la 4T pues es lo más normal del mundo.

Finalmente, me gustaría conocer su impresión sobre la nueva titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Leticia Ramírez Amaya.

Mira, a todos los que hemos hecho educación, hemos estado cerca de la educación, estudiado el fenómeno, hemos sido docentes, nos debe dar un enorme orgullo que una maestra sea Secretaria de Educación por segunda ocasión. Creo que es un privilegio que que una docente esté en la máxima casa de la educación del país. Además, se trata de una posición compleja, delicada.

Yo no conozco a la maestra Leticia, tengo sus referencias por su biografía. Ha sido una funcionaria pública ejemplar. Hay que darle tiempo para que se acomode en un cargo por demás complejo, que además requiere muchos días de estudio para involucrarse en los modelos. Y creo que lo va a hacer bien, porque entiende la administración pública y entiende la educación, y que sea leal al presidente y que sea leal a la Cuarta Transformación pues es lo más normal del mundo. Todos los Secretarios de Educación han sido leales a su jefe que es el Presidente y a la agenda pública política que representa su jefe. Y digo, está mucho más preparada en educación que otros secretarios, por ejemplo...

¿En quién está pensando?

No me va a decir usted que Aurelio Nuño era un pedagogo relevante, o que Emilio Chuayffet era un gran pedagogo y un educador centrado. Yo trabajé con tres personajes en Educación Pública y esos sí eran verdaderamente gente muy involucrada en el área educativa. Y la verdad, a mí me parece que la maestra Leticia va a ser un gran papel porque trae el bagaje de la escuela, entiende lo que es el proceso educativo y entiende de política pública porque tiene muchos años de funcionaria pública. Es cuestión de darle tiempo, de que modele su nuevo estilo de liderazgo y que evidentemente vaya acompasando los distintos intereses y gestiones que hay que hacer en un cargo de esa magnitud y de esa naturaleza.

Temas de la nota:
Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.