David Fernández, periodista y escritor español, acaba de publicar "Ayuso", una investigación sobre el ascenso político de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. El libro reconstruye la trayectoria de una de las figuras más polémicas de la derecha española a partir de cuatro años de trabajo y entrevistas con casi 180 personas de su entorno político y personal.
En diálogo con LPO, Fernández analizó la reciente visita de Ayuso a México, atravesada por las críticas al gobierno de Claudia Sheinbaum, sus declaraciones sobre la hispanidad y la fuerte repercusión política y mediática que generó tanto en España como en América Latina. Para el autor, la dirigente madrileña convirtió la confrontación en una estrategia política deliberada y busca consolidarse como una referencia internacional de la derecha conservadora.
¿Cómo es Ayuso? ¿Cómo la puede caracterizar?
Ayuso es una periodista de formación. Se metió en política hace muchos años, pero a Isabel Díaz Ayuso no le gusta la política. Le gustan los privilegios que conlleva estar en política y tener poder.
No es una persona que se haya metido en política por un sentido romántico de vocación pública, de querer cambiar la vida de sus conciudadanos o de sus vecinos. Por el retrato que yo he hecho en cuatro años de investigación, hablando con casi 180 personas que han trabajado con ella en distintas etapas de su periplo político, veo que ella se mete en política porque entiende que un partido puede ser una fuente de ingresos y una forma de vivir durante muchos años.
Luego, con distintos golpes de fortuna, llegó en 2019 a que un buen amigo, al que luego traicionó, apostara por ella: Pablo Casado, entonces presidente del Partido Popular (PP). Él la hizo candidata a la Comunidad de Madrid contra la opinión de muchos compañeros del partido y bajo la sorpresa de medios y rivales políticos.
Ayuso aprovechó muy bien esa oportunidad y se rodeó muy bien. Tiene un asesor, Miguel Ángel Rodríguez, que es la clave de su ascenso. Es una persona que ya estuvo con el expresidente español José María Aznar (1996 - 2004) y que moldeó un personaje muy camaleónico, que va mutando en función de las circunstancias.
¿Cómo considera el viaje a México que realizó Ayuso?
Cuando fue a México podía haber tenido un papel más discreto o haber sido más diplomática con un país que la estaba invitando. Pero ella vio una oportunidad, consiguió lo que buscaba, que era visibilidad internacional. Luego construye muy bien un relato de víctima, porque en España tiene muchos medios de comunicación comprados por la publicidad institucional.
Además consigue una audiencia nueva. Tiene cierto predicamento internacional, pero no la conoce todo el mundo, con estas performances consigue que la conozcan.
¿Por qué cree que eligió México para esto?
Su objetivo real no era México ni meterse con México, su objetivo es la derecha latinoamericana. Sus viajes no son institucionales, son giras de posicionamiento. Ella está construyendo una marca transnacional en el espacio de la derecha clásica: la líder conservadora sin complejos. Y el problema es que sus rivales caen en la trampa porque cuanto más la critican, más la amplifican.
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¿La reivindicación de figuras como Hernán Cortés forma parte de una convicción real o también del personaje?
Es parte del personaje de Isabel Díaz Ayuso. Ella no es experta en historia, ni en impuestos, ni en sanidad, ni en educación. Con Ayuso no se pueden mantener debates políticos de altura. Ella va a mensajes fáciles, un poco populistas, para que la gente entienda. Ayuso estudió cómo podía "liarla" en México. Cogió a Hernán Cortés, la hispanidad y temas que sabía que iban a generar polémica, todo es una estrategia.
A ella le importa un carajo la hispanidad, Hernán Cortés, la sanidad o la educación. Tiene una hoja de ruta con buenos asesores y todo está medido, incluso la reacción de víctima.
¿Cómo considera la respuesta del gobierno de Claudia Sheinbaum?
Yo entiendo que la presidenta de México tenga que defender su posición. Pero Ayuso ya espera esa reacción, cuando estudia México y empieza a lanzar esos mensajes, sabe que tarde o temprano los políticos mexicanos van a responder. Ella sabe que cuanto más la critican, más la amplifican.
Yo creo que Sheinbaum cometió un error porque le dio un altavoz todavía más grande. Pero entiendo que es difícil porque en España también pasa eso cada vez que Ayuso dice algo. Aquí hay un dicho de la oposición: "Ayuso dice esas barbaridades para tapar las salvajadas que hace como política". Si se habla de sus barbaridades, no se habla de su gestión. Ella tiene todo eso muy estudiado y le encanta el papel de víctima.
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¿Cómo ven en España el posicionamiento de Ayuso a favor de figuras como Milei, Kast o Trump?
Ella es muy ambiciosa y siempre quiso destacar y tener un papel importante en la política española, incluso por encima de sus jefes de filas.
Ella sabe que la Comunidad de Madrid es el epicentro de España y un gran altavoz. Pero en vez de centrarse en la política autonómica, siempre quiso tener una visión nacional. Desde el principio confrontó con Pedro Sánchez porque sabía que ahí tenía un buen nicho político.
Pedro Sánchez no es muy querido en España y tuvo una oposición muy dura. Entonces ella vio un filón diciendo: "Si confronto con Pedro Sánchez, voy a tener más posibilidades de que se me conozcan".
¿Cree que este viaje ya está pensando en las próximas elecciones en España?
Ella no se va a presentar, en teoría, porque tiene por encima un jefe de filas, que es Alberto Núñez Feijóo, el líder del PP. Pero claro que tiene ambiciones nacionales. Ella va por libre, aprovecha cualquier momento que tiene.Ella necesita destacar, figurar y estar siempre en el escenario mediático. Y lo consigue con este tipo de enfrentamientos. Podía haber hecho una visita más diplomática, recoger su premio e ir a los Premios Platino. Pero sabía que iba a haber reacción y consiguió lo que quería.
¿Cómo ve al PP con Feijóo y las internas con Ayuso?
Ahí tienen un equilibrio delicado, Feijóo sabe perfectamente lo que le pasó a Pablo Casado. Casado tuvo una batalla de poder con Ayuso y ella se lo cargó en una semana. Feijóo vivió eso y sabe que Ayuso tiene muchísimo poder porque controla muchos medios de comunicación a través de la publicidad institucional de Madrid. Él está esperando llegar a la presidencia del gobierno para equilibrar ese poder. La peor noticia para Ayuso sería que Feijóo llegue a presidente.
¿Puede repetir este tipo de viajes en otros países de América Latina?
A ella le gusta mucho ir a Estados Unidos o Israel. Ahora analizarán cómo salió este viaje y si consiguió los objetivos que tenía. Y no es descartable que el próximo viaje sea a otro país donde sepan que no va a ser bienvenida, porque ahí va a tener todavía más altavoz.
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