El derrame de Pemex en el Golfo de México, ocurrido en febrero de este año, sigue generando tensiones y conflictos al interior del oficialismo.
En Palacio Nacional fue muy duro reconocer que la responsabilidad del desastre ambiental correspondió a la petrolera estatal.
En tanto, en el gobierno Veracruz, implicó un nuevo golpe a la imagen de la gobernadora RocÃo Nahle, quien, según encuestas que circulan en el Gobierno, se encuentra entre las tres mandatarias peor evaluadas del paÃs.
Nahle, según cuentan en su entorno, está molesta porque el director de Pemex, VÃctor RodrÃguez, se niega a eyectar de la empresa a Eduardo Melo, directivo allegado al exdirector Octavio Romero, que siguió en el cargo con RodrÃguez y a quien se considera el culpable intelectual del derrame.
Melo fue defenestrado meses atrás por el único director afÃn a RodrÃguez que es Hugo Badillo responsable de Planeación. Su lugar fue ocupado por Bernardo Bosch, epicentro del escándalo Miss Universo.
Según dicen en a torre de Anzures, Melo está protegido por allegados a Romero y actualmente, legos de ser despedido, se encuentra despachando en una gerencia que, en las próximas semanas, podrÃa convertirse en subdirección.
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