Un cambio en la ley permitió abrir nuevas formas de alianza entre Petróleos Mexicanos y privados, sin embargo, la baja credibilidad de pago queexiste en el sector hacia la empresa pública está complicando la firma de los nuevos contratos.
La semana pasada la petrolera filtró a medios que usará la figura de contratos mixtos para la asignación de los primeros 11 acuerdos con empresas interesadas mexicanas e internacionales. La lista la encabeza Carlos Slim, con Carso Energy. Sin embargo, de momento no hay ningún contrato firmado, de acuerdo con fuentes consultadas por LPO.
"Hay interés, pero hay una demanda fuerte hacia la petrolera de que se ofrezcan garantÃas a los socios. Aún se están explorando los mecanismos de ganancia de estos contratos", explican en la Torre de Anzures.
Los contratos mixtos surgieron como una nueva posibilidad de alianza entre Pemex y privados ante la negativa de esta administración de regresar a las figuras usadas en el gobierno de Enrique Peña Nieto como los farm-outs o las rondas petroleras. Para Pemex es imperioso frenar el desplome en los niveles de producción.
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Su marco regulatorio fue aprobado en abril y estipula que Pemex debe conservar al menos el 40% de la participación económica o productiva, mientras que el socio privado aporta capital, experiencia técnica, capacidades operativas y asume parte del riesgo. A diferencia de otros esquemas de asociación, estos contratos se enfocan en campos ya asignados a Pemex, lo que permite acelerar su desarrollo y maximizar su aprovechamiento.
Sin embargo, el corazón del negocio habrá de definirse en el margen de las especificidades de cada caso. Por ahora, tanto Gobierno como privados plantean la creación de fideicomisos que asegura una mayor transparencia para asegurar los proyectos.
La implementación de estos contratos es una buena noticia en el mercado, pero están lejos de ser la solución en el corto o mediano plazo para Pemex: si se concretan los proyectos planteados inicialmente, apenas representarÃan el 5% de el volumen de barriles que se requieren para alcanzar la meta de producción y en términos financieros, representa a penas una cuarta parte de la deuda con proveedores.
Una oportunidad para impulsar el gas natural
La apertura de estos contratos también puso sobre la mesa la posibilidad de pensar en que Pemex pueda invertir también en gas natural, tanto en exploración y explotación como en infraestructura, ya que estas alianzas lo permiten, explicaron expertos del sector.
"Para mà serÃa algo muy natural porque tenemos la tremenda vulnerabilidad en materia de gas natural. Desde hace tiempo me ha sorprendido que no se observe una mayor preocupación sobre este tema", dijo Fluvio Ruiz, especialista en la materia.
RuÃz Alarcón explicó que hay una urgencia para el paÃs en trabajar en una estrategia integral para garantizar una mayor seguridad en el almacenamiento de gas natural, lo cual podrÃa impulsarse de la mano con privados.
"El problema es resolver el tema de rentabilidad. Por ejemplo, si revisamos el caso del campo Lakach éste tiene un costo que supera el precio de venta", agregó el especialista. En su opinión, el gobierno tendrÃa que hacer un esfuerzo para lanzar este tipo de proyectos aún a través de alguna especie de subsidio, pero que serÃa justificable ante la necesidad de enfrentar la vulnerabilidad que registra el paÃs en esta materia.
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Estos contratos se deben ver desde la óptica de que es una respuesta para incorporar al sector privado en las actividades de Pemex, porque habÃa una camisa de fuerza que habÃa sobre estas alianzas", dijo por su parte Arturo Carranza, experto del sector.
En su opinión, estos contratos son positivos, pero "van tarde", pues las problemáticas operativas y financieras de Pemex no hacen sino crecer.
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