En un giro de la polÃtica energética, Claudia Sheinbaum plantea abrir la puerta al uso del fracking y a la participación de socios privados mediante contratos mixtos con Pemex.
En su mañanera de este jueves, la presidenta reconoció que la petrolera mexicana no cuenta con la tecnologÃa para obtener gas natural mediante la fracturación hidráulica, por lo que permitirá la incursión privada bajo los nuevos esquemas del sexenio.
"Deberán tener su propia caracterÃstica en un esquema que ya ha trabajado Pemex y que es distinto a los contratos de servicios múltiples leoninos de Calderón o las rondas de Peña Nieto", dijo.
Sin embargo, estos esquemas no han mostrado los resultados esperados. En Pemex solo se un puñado de los 21 proyectos anunciados el año pasado, en medio de dudas sobre la capacidad de pago de la empresa estatal y su centralidad en el modelo.
El gobierno contempla el fracking para extraer gas, pero promete tecnologÃas sustentables
A pesar de este resultado, Sheinbaum apuesta por una estrategia similar para el fracking: los interesados deberán pagar primero el impuesto del Bienestar como garantÃa para la Federación, y Pemex mantendrá el mayor porcentaje de explotación.
David Rosales, experto del sector, advierte que el esquema podrÃa repetir los mismos problemas, especialmente por la falta de reguladores independientes.
"Los principales socios o bancos que pudieran invertir pueden limitarse si no se demuestra que hay una adecuada regulación. El problema es que ahora eres juez y parte", dijo en referencia a la eliminación de organismos como la CNH o la CNE.
El mercado, dijo, exigirá una adecuada distribución de riesgos; una tasa competitiva y transparencia, pues México enfrentarÃa mayores costos de producción frente a Estados Unidos, donde la experiencia reduce significativamente los costos.
Para alcanzar niveles similares, se requerirÃan años de inversión, exploración y resultados en reservas probadas, al menos una década, estimó.
El debate sobre tecnologÃas "más amigables"
La postura del gobierno sobre el fracking y la apertura -aunque limitada- al sector privado contrasta con la polÃtica de Andrés Manuel López Obrador, quien buscó prohibir esta técnica. Expertos señalan que esa restricción contribuyó al aumento del déficit de gas natural para generación eléctrica.
La presidenta argumenta que el cambio se basa en nuevas tecnologÃas que son menos agresivas con el medioambiente, con un uso responsable de recursos como el agua. "Es una cuestión de soberanÃa", dijo ya nunció un grupo de expertos para definir la ruta "desde una perspectiva técnica, no ideológica".
Por eso, convocó a un grupo de expertos para determinar la ruta "desde una perspectiva técnica, no ideológica".
La fracturación hidráulica consiste en la inyección de agua, arena y quÃmicos a alta presión para romper rocas de baja permeabilidad y extraer hidrocarburos atrapados en ella. La técnica tradicional implica riesgos de contaminación de acuÃferos, alto consumo de agua y las emisiones de metano.
Rosales explicó que existen mejoras en el uso de quÃmicos, pero el consumo de agua sigue siendo alto, por lo que la regulación es clave. "Pero ¿cuándo la ha tenido Pemex?", cuestionó.
El objetivo es elevar la producción de gas natural de 2,300 a 8,310 millones de pies cúbicos diarios hacia 2035, reduciendo la dependencia de importaciones desde Estados Unidos, que hoy cubren el 70% del consumo interno.
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