El Consejo Nacional de la Nueva Derecha advierte con profunda preocupación que la llamada "reforma electoral" impulsada por la presidente Claudia Sheinbaum no es un proyecto para mejorar la democracia, sino una estrategia de concentración autoritaria -inspirada en modelos de regÃmenes socialistas y autocráticos- que han llevado a la opresión y al control total del poder.
Aunque la iniciativa aún no se presenta formalmente, las declaraciones y lineamientos expuestos por el gobierno revelan un camino claro: reducir la pluralidad polÃtica, someter a las instituciones autónomas y centralizar el poder en el Ejecutivo.
Aquà las lÃneas clave que observamos:
1. Hacia un Partido de Estado: La eliminación de legisladores plurinominales es un golpe directo a la representación de las minorÃas polÃticas. Este cambio busca consolidar la hegemonÃa de Morena y allanar el camino hacia un sistema de partido único, como el Partido Comunista chino o el partido hegemónico soviético. La pluralidad polÃtica quedarÃa herida de muerte. La propuesta limita la voz de minorÃas polÃticas, lo que rompe el principio de inclusión democrática.
2. Fin de la autonomÃa del INE: La elección de consejeros electorales por voto popular aparenta ser democrática, pero en la práctica abre la puerta para que el partido gobernante -e incluso el narco- controle al árbitro electoral. Tal como ya sucedió con la elección de integrantes del Poder Judicial, se corre el riesgo de que el INE deje de ser un órgano independiente y pase a ser un instrumento del gobierno.
3. Financiamiento desigual y riesgo de corrupción: Reducir el financiamiento público a los partidos polÃticos no es un acto de austeridad, sino un mecanismo para debilitar a la oposición. Esto dejarÃa las campañas electorales a merced de recursos privados opacos y potencialmente ilÃcitos, abriendo más la puerta a la infiltración del crimen organizado en la vida polÃtica.
4. Centralización del poder y debilitamiento del federalismo: La desaparición de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs) y la reducción de regidores municipales concentrarán aún más el control en el Ejecutivo federal, reduciendo la representación local y debilitando el federalismo que sostiene el equilibrio polÃtico de la República. Tal y como ha sucedido en otras reformas, eliminar organismos autónomos erosiona el sistema de pesos y contrapesos en el paÃs.
5. Una comisión hecha a modo del gobierno: La comisión encargada de diseñar la reforma electoral es del gobierno, para el gobierno. Encabezada por Pablo Gómez, un personaje de corte estalinista con un largo historial de resentimiento ideológico, esta comisión no representa a la sociedad ni a todas las fuerzas polÃticas, sino únicamente los intereses de Morena.
El Consejo de la Nueva Derecha rechaza de manera categórica esta agenda que amenaza con desarticular la democracia mexicana. Nos declaramos en defensa de las instituciones, de la pluralidad polÃtica y del federalismo como pilares de nuestra República.
Además, exigimos que el Consejo de la Nueva Derecha sea incluido de manera formal en los debates y foros públicos sobre la reforma electoral, al ser una organización que representa y articula a diversos movimientos patriotas, conservadores y libertarios comprometidos con la defensa de la libertad y la soberanÃa nacional.
El futuro de México no puede decidirse a espaldas de sus ciudadanos ni con una comisión hecha a la medida del poder. Llamamos a la sociedad civil, a los medios de comunicación, a los académicos y a todas las fuerzas polÃticas responsables a unirse en una sola voz: "México no será un paÃs de partido único. La democracia se defiende, aquà y ahora".
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