En los círculos de Palacio Nacional y la dirigencia de Morena comienza a crecer la molestia por la rebelión de algunos de los aspirantes a la gubernatura de Nuevo León, luego de las últimas declaraciones públicas sobre el proceso interno y los desplantes a las mesas políticas convocadas por el partido.
Según fuentes, el episodio que terminó por incomodar a la dirigencia ocurrió hace días, cuando Andrés Mijes, Tatiana Clouthier y Judith Díaz decidieron no acudir a una de las reuniones de seguimiento que se realizaban de manera periódica entre los aspirantes y posteriormente elevaron públicamente sus cuestionamientos sobre la conducción del proceso y el delegado en la entidad norteña.
El movimiento cayó mal en el centro del partido porque uno de los principales acuerdos entre los participantes fue que cualquier diferencia, inconformidad o sospecha sobre el proceso tendría que discutirse en las mesas internas y no trasladarse a la opinión pública.
La preocupación en Morena es que una guerra entre los propios aspirantes termine perjudicando al movimiento en un estado que la dirigencia nacional considera prioritario para 2027.
Fuentes al tanto de las conversaciones aseguran que Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, transmitió su molestia por los cuestionamientos porque hasta ahora no existe un resultado oficial de las mediciones y ninguno de los participantes ha recibido información sobre un eventual ganador.
En el mismo sentido estaría Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, quien busca contener la disputa y evitar que el cierre del proceso de Nuevo León se convierta en una confrontación pública.
En el CEN también rechazan las acusaciones contra los delegados enviados al estado. La explicación que transmiten desde la dirigencia es que estos operadores únicamente tienen la encomienda de mantener las mesas políticas y dar seguimiento a los acuerdos nacionales, pero no participan en la decisión final ni tienen facultades para modificar los resultados.
Al interior del partido, deslizan que la definición en Nuevo León llegará después del 7 de septiembre, posiblemente en los días contiguos. La dirigencia pretende cerrar entonces las mediciones y tomar una decisión sobre quién encabezará la Coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional en el estado, con un perfil competitivo y evitando que se estiren las disputas entre los aspirantes para no comprometer la elección clave.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.