El nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso de la Ciudad de México ya generó las primeras polémicas entre el oficialismo y la oposición. El diputado por Morena Juan Gualito cruzó a su par de Movimiento Ciudadano, Patricia Urriza, y a la bancada de Acción Nacional, a quienes acusó de buscar vulnerar la soberanía nacional de México y atacar a los trabajadores de limpia de la capital nacional.
Por un lado, el diputado oriundo de Iztapalapa cruzó al PAN, que demandó tomar medidas en la alcaldía Cuauhtémoc ante las reiteradas denuncias de la alcaldesa, Alessandra Rojo de la Vega, de que trabajadores de limpia ensucian la demarcación a propósito con fines electorales. "Andan criminalizando a los trabajadores al decir que tiran basura. Eso es un delito y ningún trabajador de limpia comete un delito en contra de esta ciudad. Nuestro trabajo es muy digno", declaró desde la tribuna.
Asimismo, Gualito apuntó contra la alcaldesa opositora, a la que acusó de "atender los intereses de ella" y de "cierto actor de derecha, empresario y dueño de una televisora". "Representa los intereses económicos que tiene en la bolsa", disparó el morenista, quien defendió el acto que Morena realizó en Tlatelolco en defensa de la soberanía nacional ante los embates del gobierno de los Estados Unidos. "Vamos a defender la soberanía de México, sobre todo de intereses de alcaldes que reciben a diputados de Estados Unidos", agregó.
Por otro lado, Gualito cruzó a la diputada de Coyoacán por Movimiento Ciudadano, Patricia Urriza, a quien acusó de indignarse por la muerte de un trabajador de limpia de la Ciudad de México, pero permanecer en silencio ante los casos que suceden en Jalisco y Nuevo León, donde gobierna el partido amarillo. "Qué oportuno sería que esa misma indignación la llevara a Jalisco, la entidad que su partido gobierna y cada día incrementan el número de desaparecidos", declaró y ahondó: "Esa es la diferencia entre exigir y aprovechar. Entre la política que resuelve y la carroña que se alimenta de la desgracia".
"Con su actitud lo único que deja ver es que no todos los muertos le sirven al mismo discurso: se prende la veladora cuando el gobierno es de otro color y se apaga cuando el muerto cae en el propio patio", ahondó y completó: "Se ha querido pintar la seguridad de los trabajadores como bandera de un partido, pero la seguridad laboral no tiene color. A las y los trabajadores de esta ciudad les debemos respeto y resultados. No los debemos a nadie que pretenda subirse a su ataúd para ganar un aplauso".
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