En el marco del foro internacional "Gravar el Daño: Primer Foro Internacional sobre impuestos a productos nocivos para la salud", realizado en la Cámara de Diputados, legisladores, especialistas en salud pública y representantes de organismos internacionales coincidieron en la necesidad urgente de fortalecer un esquema fiscal que desincentive el consumo de productos dañinos, como el tabaco, el alcohol, las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados.
El diputado Alfonso RamÃrez Cuéllar, vicecoordinador del grupo parlamentario de MORENA, destacó que México retoma después de una década de estancamiento la discusión sobre los llamados impuestos saludables. "Ojalá y no recaudemos nada por el consumo de tabaco, alcohol o comida chatarra. El objetivo es lograr generaciones más sanas", señaló, al refrendar el compromiso del Poder Legislativo de impulsar cambios fiscales que fortalezcan tanto la salud pública como las finanzas del Estado mexicano.
Por su parte, el diputado JoaquÃn Zebadúa advirtió que México enfrenta una epidemia de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, lo que exige medidas firmes del Congreso. Subrayó que los impuestos saludables no solo reducen el consumo de productos nocivos, sino que contribuyen directamente a la prevención de enfermedades crónicas y a garantizar mejores condiciones de vida para la población.
El foro reunió a destacados especialistas nacionales e internacionales. El doctor Tonatiuh Barrientos, del Instituto Nacional de Salud Pública, expuso cifras alarmantes: 18 % de la población adulta en México vive con diabetes, 30 % con hipertensión y 37 % con obesidad. Estas condiciones, advirtió, representan un enorme costo económico y social que amenaza el futuro del paÃs.
El doctor José Moya, de la OPS/OMS, reiteró el respaldo de los organismos internacionales a la implementación de impuestos saludables. A su vez, el doctor Fernando Carrera, representante de UNICEF, enfatizó que si México actúa hoy, podrÃa ahorrar hasta 124 mil millones de dólares en gastos futuros de salud, cifra equivalente al 75 % del PIB proyectado para 2025.
Representantes de la World Obesity Federation coincidieron en que México ha sido pionero en polÃticas fiscales para la salud, pero insistieron en que es momento de dar un paso más ambicioso. En esa misma lÃnea, el doctor Simón Barquera recordó que el impuesto a las bebidas azucaradas implementado en 2014 redujo en 7.6 % el consumo per cápita, aunque actualmente ha perdido fuerza y equivale apenas al 5.6 % del precio final. La OMS recomienda un gravamen mÃnimo del 20 % para lograr impactos sostenidos en la salud pública.
En la conclusión del foro, el diputado RamÃrez Cuéllar subrayó que los impuestos saludables representan una polÃtica de justicia social y de salud pública: "Estamos ante una oportunidad histórica: si fortalecemos estas medidas no solo reduciremos el consumo de productos nocivos, también construiremos un México con generaciones más sanas y con un sistema fiscal más justo y sostenible".
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