El secretario de Organización de Morena, Andrés López Beltrán, intensifica su operación en las intermedias de Coahuila que definen las 16 posiciones del Congreso local. Apunta a una revancha electoral tras sus resultados en Durango en un panorama poco alentador al interior del morenismo.
Con el apoyo del gestor de los programas sociales, Américo Villarreal Santiago, López Beltrán realiza la estructura en el estado norteño. Desde el mes pasado impuso a los "coordinadores distritales" y en los primeros minutos de marzo arreciaron los recorridos. Las campañas inician el 5 de mayo, por lo que busca generar ventaja al PRI y su estrategia de mantener el bastión tricolor.
Aunque algunos candidatos resaltan mayor presencia del personal del CEN Nacional y las esporádicas visitas de Andy al estado semana tras semana, no existe un ambiente de optimismo en la precampaña; creen que más allá de la intensa movilización en las calles, no será suficiente para romper la hegemonía priista.
Incluso, en el entorno del líder de Morena se desliza que sería todo un éxito llevarse un par de distritos, principalmente en ciudades clave como Saltillo, Torreón y Monclova. Es entendible: Desde el 2020 el PRI se ha llevado las 16 diputaciones locales por mayoría y en su peor momento -2017- el PAN apenas logró arrebatarle seis.
Otro factor que golpea a la 4T en Coahuila, es la maquinaria del PRI en la entidad que ya interviene en las precampañas de Morena. Han denunciado daños en publicidad de panorámicos, el rasgo de lonas en los diversos distritos, entre otros actos de presunta campaña sucia.
Entre los priistas a cargo de la operación se encuentran el alcalde de Saltillo, Javier Díaz; el edil de Monclova, Carlos Villarreal; el presidente municipal de Torreón, Román Cepeda; así como el gobernador Manolo Jiménez.
El foco de la estrategia del morenismo se sostiene en Torreón y Saltillo. Dos de los municipios más poblados y también donde se centran tres de sus actores con mejores resultados, al menos, en los sondeos internos, como Antonio Attolini, Alberto Hurtado y Alejandra Salazar.
Un dato no menor: Como a nivel nacional, Morena logró su meta de afiliación con 250,000 militantes; cerca de 90,000 se concentran en Torreón, donde resalta la disputa por el distrito 09 con Attolini por Morena y la priista Verónica Martínez, quienes pronostican un resultado cerrado cercano a los 25,000 votantes.
Otro objetivo de la dirigencia nacional es mantener a Morena como segunda fuerza en el estado; consideran que el "votante panista" puede ser atraído por la 4T. Cabe mencionar que esta es una tarea que el morenismo logró aún con la alianza PRI-PAN en 2023, aunque no aspiran a algún puesto clave en la entidad.
De hecho, el PAN sostiene un debacle importante donde su ápice electoral en el estado fue en 2017, cuando perdieron la gubernatura por un par de puntos porcentuales -y en tribunales-, además de lograr seis distritos locales. De ahí su votación ha ido decayendo hasta llegar a una votación por encima del 4% en las municipales del 2024, casi igualado con partidos en crisis como el Verde y MC.
La tercera fuerza en la entidad en cuanto a las últimas votaciones es el PT, partido con el que Morena logró confirmar su alianza hace semanas.
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