La agencia calificadora Moody's Ratings confirmó la calificación corporativa de Petróleos Mexicanos en B1 con perspectiva estable, que significa grado especulativo, luego del recorte en la nota soberana de México. Esta decisión revela la expectativa de que el gobierno federal seguirá sosteniendo la deuda de la petrolera.
En su reporte publicado este viernes, la calificadora señala que la empresa mantiene un perfil crediticio débil por sus problemas operativos, altos niveles de deuda y persistente generación negativa de flujo de efectivo. Por ello, estima que existe una "muy alta" probabilidad de apoyo por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum. resupuesto de 2026.
"La afirmación de las calificaciones de Pemex refleja nuestra expectativa de que el Gobierno de México seguirá proporcionando apoyo muy alto y oportuno a la compañÃa", indicó Roxana Muñoz, vicepresidenta y analista senior de Moody's. Sin embargo, agregó que el perfil financiero de la petrolera continúa limitado por "desafÃos operativos persistentes" que generan necesidades constantes de financiamiento.
La calificadora estimó que Pemex enfrentará requerimientos de financiamiento cercanos a 14, 900 millones de dólares anuales entre el 2026 y el 2028.
Además, en sus cálculos, la empresa contaba al cierre del primer trimestre del año con aproximadamente 8 mil millones de dólares en efectivo y lÃneas de crédito revolventes disponibles por 5,700 millones de dólares.
En ese contexto, Moody's advierte que la petrolera no ha dado señales de una recuperación estructural en su producción y mantiene sus crÃticas de que la estrategia de la petrolera esté más enfocada en la refinación que en las exportaciones, lo que reduce su capacidad para aprovechar mejores precios internacionales del petróleo.
El reporte también destacó que las operaciones de refinación siguen siendo ineficientes y que factores como el control de precios de combustibles y una menor ejecución de inversiones continúan presionando los márgenes de la compañÃa.
En este sentido la agencia advirtió que, sin una mejora estructural en su desempeño operativo, Pemex continuará registrando flujo de caja negativo durante los próximos 12 a 18 meses y seguirá dependiendo de apoyos extraordinarios para cumplir con sus obligaciones financieras.
Con estas cifras en el análisis, Moody's explicó que la empresa requiere cambios de estrategia para impulsar la producción, fortalecer el flujo de efectivo y reducir la dependencia del apoyo externo. De cumplirse este escenario, la agencia podrÃa mejorar su nota.
Finalmente, la calificadora explicó que la perspectiva estable implica que la calificadora espera que tanto la estrategia de negocio como el perfil financiero de Pemex permanezcan prácticamente sin cambios en los próximos meses, con apoyo suficiente del gobierno para cubrir sus necesidades inmediatas.
El reto para la petrolera ahora es abordado por Juan Carlos Carpio, que desembarcó recientemente a la dirección de la empresa, tras la salida de VÃctor RodrÃguez, en medio de un muy documentado distanciamiento con la secretaria de EnergÃa, Luz Elena González.
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