Jamie Dimon, actual titular de JP Morgan, es uno de los banqueros más determinantes de Estados Unidos y un adversario de Donald Trump en el ámbito de las finanzas globales.
El presidente demandó a Dimon en los tribunales luego de que JP Morgan le cerrara cuentas a él y a su familia con motivo del asalto al Capitolio en enero del 2021, cuando las postales de Washington eran las de un colapso.
En paralelo, el banquero ha cuestionado la polÃtica arancelaria de la Casa Blanca, las acciones migratorias del ICE y la embestida de Trump contra la Reserva Federal.
Y, sin embargo, este martes Dimon fue el anfitrión en Nueva York del foro con inversores protagonizado por el presidente argentino Javier Milei, el principal aliado regional de Trump. El jefe de JP Morgan presentó a Milei y prestó la sede del banco en Park Avenue para que el mandatario promocionara inversiones en su paÃs.
Milei destraba el acuerdo con China por las represas y tensiona con EE.UU.
Dimon, que es una suerte de referente para todo el equipo económico de Milei, dado que varios funcionarios trabajaron en JP Morgan, empezando por el ministro de EconomÃa, Luis Caputo que fue jefe de trading para América Latina, comienza a ser mencionado como una opción para la nominación presidencial del Partido Demócrata en 2028.
El magnate Bill Ackerman, dueño del fondo Pershing - que maneja activos por 20.000 millones de dólares -, ha señalado en público que Dimon deberÃa ser el candidato de los demócratas. Motivos sobran: está registrado como votante de este partido y tuvo un lugar permanente en el War Room de la fallida campaña presidencial de Kamala Harris en 2024.
Dimon estuvo cerca de ser candidato presidencial en 2020, en un foro de JP Morgan llegó a decir que se consideraba "más inteligente" que Trump, que en ese entonces despachaba en el Salón Oval, pero, finalmente, le sucedió lo mismo que años antes a otro magnate, Micheal Bloomberg: entendió que no podÃa ganar la nominación de un Partido Demócrata cuyas bases no querÃan apoyar a un referente de Wall Street.
"Trump interpretó el papel de un magnate empresarial, pero Dimon lo es en realidad. A pesar de comenzar su carrera con 500 millones de dólares de su padre, Trump ha tenido un historial empresarial más irregular, que incluye cuatro quiebras y una empresa que se fue a pique en repetidas ocasiones, hasta que empezó a monetizar la presidencia", sostuvo la revista Fortune en junio del año pasado.
El predicamento de Dimon en Wall Street es absoluto: las acciones de JPMorgan han subido casi un 1100 % desde que asumió el mando en diciembre de 2005. El ejecutivo se describe a sà mismo como un moderado que ha defendido constantemente una filosofÃa polÃtica de conciencia social con prudencia fiscal.
El escenario electoral luce ahora más funcional al cálculo de Dimon que en los años previos: más allá del gobernador de California Gavin Newsom, no aparecen grandes figuras en el firmamento demócrata y la economÃa, en diversas encuestas, se posiciona como un factor clave rumbo a las elecciones de medio termino.
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Vivísimo el Javo que sabe que Trump tiene allanado el camino a la reelección igual que él pero por las dudas anda quedando bien con dios y con el diablo.