En abril, los indicadores económicos sorprendieron y alentaron el discurso oficialista sobre la recuperación de la economÃa, pero no disipan las dudas del sector empresarial sobre la fortaleza de la recuperación, mientras prevalece incertidumbre sobre factores internos y externos.
De acuerdo con Inegi, el IGAE creció en el cuarto mes del año 1.2% mensualmente, su mayor avance desde marzo del 2021 y un crecimiento anual de 2.2%. El indicador se vio impulsado por el avance de la inversión y la producción industrial durante dicho mes.
Edgar Amador, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP) destacó la semana pasada que estos datos -junto con la Inversión Extranjera Directa- revelan la solidez de la economÃa. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha repetido en los últimos dÃas: "Nos va a ir bien en el segundo semestre".
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Pero el optimismo en Palacio Nacional que surge de estos datos no se contagia al sector privado, pues la confianza empresarial no ha regresado al terreno positivo en más de un año, lo que apunta a un entorno de inversión más débil
El último dato de junio revela que la confianza de los empresarios, medida por Inegi, permaneció estancada frente al año pasado en los 48.2 puntos; en contraste con mayo se ubicó 0.5 puntos por debajo, por lo que ya suma 16 meses seguidos por debajo del umbral de 50 puntos. Es decir, indica percepción de pesimismo o cautela.
Para los especialistas del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), este resultado implica que el repunte de las actividades económicas durante abril "no es una razón de una mejora significativa", para los empresarios y advirtieron que puede propiciar un entorno de débil inversión.
El análisis también considera otros factores que afectan a la confianza como la incertidumbre local, relacionada con la inseguridad o el debilitamiento del estado de derecho; y a factores externos, puntualmente la preocupación sobre las revisiones anuales del T-MEC.
Un dato que observan con preocupación es el que corresponde a la producción industrial de mayo, pues anotó una caÃda mensual de 0.8%, tras el sorpresivo incremento de 2.1% en abril. Por su parte, el comparativo anual permaneció estancado.
Ante este escenario, el CEESP señala que "aún no hay señales claras de una mejora sustantiva en los siguientes meses", por lo que ven factible nuevos signos de moderación en la economÃa.
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En este contexto, en el sector privado se estima que las expectativas de crecimiento pudiesen mantenerse sin cambio o posiblemente seguir ajustándose a la baja.
A inicios del mes, el Fondo Monetario Internacional recortó su estimación de crecimiento para México de 1.6 a 1.2%. Edgar Amador defendió que está ligado al recorte que el organismo internacional hizo a la economÃa global, en tanto que mantuvo su estimación que es casi del doble, a 2.3% al cierre del año.
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