La credibilidad de Banco de México (Banxico) está bajo fuego cruzado. Pero aunque los cuestionamientos sobre sus proyecciones son cada vez más frecuentes entre especialistas, indicadores como el peso y las expectativas de mediano plazo revelan que el banco central aún tiene respaldo de los mercados.
Mientras el equipo de Victoria Rodríguez afirma que este año logrará reducir la inflación al 3%, especialistas aseguran que no hay condiciones para lograr la meta. Por ejemplo, la encuesta que realiza mensualmente Banxico entre analistas arrojó en febrero una estimación de 3.95% al cierre de 2026.
Estos datos no reflejan los esfuerzos del banco central por defender su credibilidad, puesta en tela de juicio por instituciones como Banamex, Bank of America o Moody's Analytics, que sostienen que la política monetaria más flexible que asumió Banxico, es decir, los recortes a la tasa de interés, no son congruentes con los choques inflacionarios que se veían -y aún se perciben- en el horizonte.
Pero a pesar del intenso debate que atraviesa al banco central, hay indicadores que no demuestran que la entidad haya perdido su credibilidad, de hecho, instituciones como Banorte defienden que es una institución sólida.
Una muestra de esta confianza es la apreciación del peso. Aunque se sabe que su fortaleza actual está más ligada a la depreciación del dólar y las tensiones comerciales y geopolíticas , factores locales como la confianza en Banxico sostienen a la moneda nacional, explican analistas.
Otro punto fundamental son las expectativas en el mediano plazo. Aunque las estimaciones de los bancos no coinciden en que la inflación se reduzca, de hecho, la expectativa para 2028 ronda el 3.7%, hay que decir que ésta expectativa se mantiene dentro del rango de variabilidad de más/menos 1 punto porcentual sobre el 3% establecido por Banxico.
Histórico de inflación. Elaboración propia con datos de Banxico.
Marco Oviedo, economista y estratega senior para América Latina en XP Investments, incluso resalta que este pronóstico está por debajo del rango del promedio histórico inflacionario desde que Banxico estableció su meta, que es de 4%.
"Tanto así como perder la credibilidad, no", defendió Oviedo. "Y es un problema que no es exclusivo de esta junta, es añejo: ya lo enfrentó en su tiempo Guillermo Ortiz, Agustín Carstens, Alejandro Díaz de León y ahora Rodríguez Ceja", agregó.
Martínez Cortes toma también esta reflexión y va más allá: "A algunos financieros no les gusta esta junta, que es más "dovish". Y hay que decirlo también, hay algo de misoginia al respecto".
El desafío de Banxico
En opinión de Oviedo, el problema para Banxico está enraizado en la estructura del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). "Es difícil que se mantenga en 3% por un tiempo prolongado cuando la parte de la inflación no subyacente es muy volátil".
Actualmente, hay dos elementos que presionan la inflación: por un lado, los productos agropecuarios y pecuarios como algunas verduras, el pollo o el huevo, que afectan a la inflación no subyacente y, de manera indirecta también a servicios como restaurantes y loncherías; y por otro lado, el alza salarial, que presiona a la inflación subyacente, que se mantiene por arriba del 4% a tasa anual.
De hecho, Oviedo destacó que sin estas presiones el componente subyacente habría bajado a niveles de 3% a tasa anual, debido a la desaceleración de la economía.
Hay otros factores que generarán "jorobas" a la inflación a lo largo del año: el IEPS a bebidas azucaradas y tabaco, aranceles a China, así como los efectos de la Copa del Mundo en las tarifas aéreas y las tarifas hoteleras sobre la inflación.
¿Cambiar la meta?
Bajo estas critixas Banxico regresará a sesionar y su decisión se anunciará este jueves despés del mediodía. El mercado anticipa una pausa en el ciclo de recortes que inició en junio de 2024, aunque no necesariamente se trate del fin de estos ajustes.
Pero también habrá expectativas sobre las proyecciones. Analistas como Gabriel Casillas afirman que puede haber cambios: "Anticipo que independientemente de qué tan significativos sean los ajustes a las proyecciones, se pospondrá la convergencia al objetivo de inflación del 3%", dijo en una columna de análisis.
Oviedo discrepó sobre esta predicción: "Es peor mover los pronósticos, ahí sí puedes dañar la credibilidad. Eso ha pasado con el banco central brasileño, que un año tienen una proyección de 4.5% y luego de 4% y te genera un desorden. Banxico se tiene que cazar con el 3%", dijo el analista radicado en Brasil.
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