Los empresarios que siguen de cerca el debate en torno al futuro del T-MEC creen que Claudia Sheinbaum debe reducir las hostilidades contra el exembajador Ken Salazar.
El motivo: Salazar es un gran recaudador de fondos para campañas del Partido Demócrata y además es cercano al expresidente Barack Obama, quien sigue teniendo influencia en el actual partido de oposición en Estados Unidos.
Dado el mal momento en la relación bilateral con los republicanos y, con la posibilidad de que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes en noviembre, en el CCE consideran que el Gobierno mexicano no deberÃa enemistarse con una figura como Salazar.
Diversos directivos recordaron, a lo largo de la semana pasada, que Salazar tiene mucha información de todo lo sucedido en el sexenio anterior porque, en parte, la conversaba con ellos mismos.
El archivo de Salazar encierra riesgos de alto calibre. Fue embajador en México en situaciones turbulentas durante la administración de Joe Biden. Fundamentalmente, el embajador conoce cuestiones del juicio contra Genaro GarcÃa Luna en febrero del 2023, en el cual el narcotraficante Jesús "Rey" Zambada habló de aportes a campañas electorales en México.
A estos riesgos se suman la cercanÃa de Salazar con Obama, en cuyo gabinete el exembajador se desempeñó.
El expresidente se mantiene como una fuerza de gravedad determinante en su partido. El medio digital Axios señaló la semana pasada una encuesta de la cadena CNN según la cual Obama tiene una imagen positiva de más del 90% entre votantes demócratas.
En paralelo, se ha mostrado cerca de las nuevas figuras del partido como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani o el candidato al senado por Texas, James Talarico.
Una influencia que se verá reflejada en las candidaturas rumbo a noviembre, donde llegaran al Capitolio legisladores que luego deberán decidir el futuro del T-MEC.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.