La economÃa mexicana sigue sin encontrar un motor claro de crecimiento. Los datos de junio del INEGI muestran que tanto la inversión como el consumo privado que aportan un 80% del componente del PIB en México, siguen dando señales de debilidad.
La inversión fija bruta cayó 1.4% en junio y acumula un desplome de 6.9% en el primer semestre del año. Con una caÃda anual de 6.8%, es el décimo mes consecutivo en terreno negativo. La caÃda fue incluso más fuerte de lo que esperaba Banamex, que habÃa proyectado -5.7% interanual.
La caÃda se explica principalmente por un parate de -13.8% en la construcción no residencial -obras públicas y privadas no habitacionales, como infraestructura y proyectos industriales-, que ya suma un año consecutivo en negativo. En contraste, la construcción residencial creció 12%, pero no alcanza a compensar el desplome en la obra pública, que en junio retrocedió 33.3% interanual y en el semestre 31.7%, mientras la privada logró mantenerse estable.
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Por tipo de gasto, la inversión en maquinaria y equipo también cayó a un ritmos de dos dÃgitos: -11.4% anual, con un desplome de 13.2% en los bienes nacionales y de 9.6% en los importados.
"El panorama de la inversión fija bruta en México no es muy favorable, ya que persisten varios factores de incertidumbre provenientes de la desaceleración económica en Estados Unidos (el principal socio comercial de México), la incertidumbre respecto al comercio internacional entre México y Estados Unidos, las preocupaciones derivadas de la debilidad del Estado de Derecho y la autonomÃa de instituciones clave, y el recorte en el gasto público que se ha concentrado en la inversión fÃsica, que afecta la construcción no residencial", explicó Banco Base.
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El consumo privado dio un respiro en junio con un alza mensual de 0.8% y un avance anual de 1.1%. El dato, sin embargo, tiene matices: el incremento vino sobre todo por el gasto en bienes importados, que subió 4.8% en el mes, mientras que el consumo de bienes nacionales se estancó.
En el acumulado de enero a junio, el consumo total sigue en rojo con -0.5%, lo que muestra que el repunte del mes no alcanza para borrar la debilidad que arrastra el indicador desde comienzos de año.
Que el consumo mejore por el lado de los bienes importados es una alerta adicional para la industria nacional, que el gobierno intenta proteger a través de la imposición de aranceles a determinados productos de consumo final. En tanto, que la inversión lleve diez meses en caÃda, con la obra pública como protagonista, plantea dudas sobre la capacidad del gasto interno para sostener el crecimiento mayor al 1% que Hacienda proyecta para 2025.
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