El 64.3% de las unidades económicas en México son informales. Es decir, no están registradas ante el SAT y, por lo tanto, no cumplen con obligaciones tributarias, laborales ni de seguridad social. Operan fuera del radar institucional, aunque son parte del paisaje cotidiano: desde el puesto de comida callejera hasta el taller que no entrega facturas.
Además del impacto social que genera un universo de trabajadores con menores derechos, su aporte a la economÃa del paÃs es bajo y profundiza uno de los problemas estructurales que arrastra el Estado mexicano: su limitada capacidad para recaudar ingresos y cumplir con el compromiso de reducir el déficit fiscal.
Los datos del Censo Económico 2024 que realizó el Inegi confirman una economÃa profundamente segmentada, en la que el peso productivo está en pocas manos, el acceso al crédito es desigual y la informalidad crece. "Se trata de la primera gran fotografÃa de la estructura económica del paÃs después de la pandemia", aseguró la directora del instituto, Graciela Márquez, en una conferencia de prensa durante la presentación de los resultados.
En plena tensión con EU, en Hacienda se vuelve a hablar de una reforma fiscal
Inegi registró más de 7 millones de establecimientos en operación, en los que trabajan 36.5 millones de personas. El porcentaje de establecimientos informales aumentó respecto a la edición anterior: en 2018 eran el 62.6% y ahora representan el 64.3% del total. A la par, el personal ocupado en negocios formales bajó de 81.1% a 78.6%.
Una de las consecuencias negativas más claras de que la mayorÃa de los negocios sean informales es que su peso económico es muy reducido. Aunque representan casi dos tercios del total, generan apenas el 3.6% del valor agregado del paÃs, según Inegi. En tanto, las unidades formales, que son minorÃa, concentran el 96.4% del valor total.
Entre los sectores que más aportan al valor agregado destacan las manufacturas (34.3%), el comercio (23.5%) y los servicios privados no financieros (17.4%). Las actividades que más crecieron en los últimos años fueron la banca, la producción de automóviles, las telecomunicaciones inalámbricas y la construcción de infraestructura para transporte eléctrico.Sectores de alta inversión, lejos del alcance de la mayorÃa de los negocios informales.
México es uno de los paÃses de la OCDE que menos recauda como proporción del PIB.
El valor agregado censal bruto fue de 15.6 billones de pesos, y casi la mitad se generó en solo cinco estados: Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México, Jalisco y Guanajuato.
La informalidad reduce de manera estructural la capacidad del Estado para recaudar impuestos. Y México es uno de los paÃses de la OCDE que menos recauda como proporción del PIB. Según Marcos Arias, economista en jefe de Deloitte México, una eventual reforma fiscal tendrÃa como objetivo "generar más ingresos vÃa impuestos, y que estén mejor distribuidos", lo que implica ampliar el universo de contribuyentes y facilitar la transición desde la informalidad.
El economista Mario Correa plantea que la clave es entender por qué hay tanta informalidad: "Porque es más barato y más fácil estar en la informalidad que en la formalidad. Cada vez es más difÃcil para una empresa mantenerse en la formalidad con las cargas administrativas, regulatorias y laborales", advierte. Una señal de eso es que el número de patrones registrados ante el IMSS lleva 14 meses consecutivos cayendo.
El financiamiento, un bien escaso
El acceso al crédito sigue siendo una barrera estructural. Apenas una minorÃa de unidades económicas logra financiarse, incluso considerando esquemas no bancarios como proveedores, familiares, fintechs o casas de empeño. Solo en Durango, Baja California Sur y Colima más del 14% de los negocios accedieron a algún tipo de financiamiento. En la mayorÃa del paÃs, el porcentaje está muy por debajo de ese guarismo. Esto refleja que, más allá del crecimiento o el esfuerzo emprendedor, muchas empresas simplemente no tienen cómo sostener su operación más allá del ingreso diario.
La estructura empresarial mexicana está marcada por un enorme predominio de microempresas. El 95% de los negocios tienen 10 trabajadores o menos. En el otro extremo están las grandes empresas: representan solo el 0.2% del total, pero emplean al 29% del personal y generan más de la mitad del valor económico. Una economÃa profundamente segmentada entre millones de negocios pequeños con poca incidencia y un puñado de grandes jugadores con fuerte concentración de riqueza y empleo.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.