Cuando Donald Trump anunció su polÃtica de aranceles a principios de año, los pronósticos fueron unánimes: se aproximaba una crisis en la economÃa estadounidense. El consumo se frenó, el Ãndice S&P - que agrupa a las 500 empresas más grandes que cotizan en bolsa en Estados Unidos- se desplomó un 19% en el primer cuatrimestre, y los analistas anticiparon una recesión.
Pero a casi ocho meses de ese giro proteccionista, la economÃa norteamericana sigue en marcha, aunque con señales mixtas. La Reserva Federal estima que el PIB crecerá menos de 1.4% en 2025, y hay cada vez menos señales de una caÃda abrupta. El Ãndice bursátil recuperó su nivel y alcanzó máximos históricos, las ventas minoristas rebotaron en junio luego de meses débiles y la confianza del consumidor empezó a recuperarse. A esto se suman los buenos resultados financieros de grandes bancos como JPMorgan y Citigroup, que sorprendieron al alza.
Esto es importante para México por varias razones. La primera es económica: un EU dinámico beneficia a México por el nivel de integración comercial que hay entre ambos paÃses. Más consumo norteamericano significa más exportaciones mexicanas, lo que se traduce en una mayor producción y empleo.
El peso gana terreno en medio de las señales de que Trump va por renegociar el T-MEC
La lectura polÃtica es que una economÃa estadounidense más sólida empodera a Trump como negociador, justo cuando se aproxima la revisión del T-MEC. Aunque con idas y vueltas, el presidente republicano mantiene una polÃtica arancelaria agresiva -de 18.8% en promedio, el mayor nivel desde los años 30- e impone restricciones para productos mexicanos como el jitomate y la carne.
Como anticipó LPO, el gobierno de Trump recaudó 28,000 millones de dólares solo en junio por los aranceles impuestos nivel global, y proyecta hasta 250,000 millones anuales si mantiene el anuncio del arancel base del 10%.
La economÃa estadounidense evitó el colapso, en buena parte, gracias a que no se interrumpió la integración comercial con México y Canadá.
En este contexto, México enfrenta una negociación difÃcil. La debilidad que la SecretarÃa de EconomÃa pensaba usar como argumento pierde peso con los últimos indicadores. En una entrevista radial hace una semana, el secretario de economÃa Marcelo Ebrard, advirtió que el vÃnculo con EU será de "tensión permanente". Un estado en el que Trump se siente cómodo y utiliza para negociar, siempre que los números lo acompañen.
Sin embargo, desde el entorno negociador del T-MEC hay una lectura algo más optimista. Una fuente consultada por LPO destacó que la economÃa estadounidense evitó el colapso, en buena parte, gracias a que no se interrumpió la integración comercial con México y Canadá. "Hay incertidumbre, sÃ, y eso afecta a las nuevas inversiones. Pero lo que ya estaba funcionando siguió adelante, y eso evitó que cayera el PIB, las exportaciones y otras variables clave", explicó.
Queda por ver si México logra usar esa carta con eficacia y si Washington está dispuesto a escuchar.
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