Al cierre de septiembre, los ingresos del gobierno federal aumentaron 9.2% en términos reales frente al año anterior, el mayor crecimiento para un periodo similar desde 2016. Este resultado se explicó por una recaudación tributaria más fuerte, impulsada por medidas para ampliar la base gravable, combatir la evasión y reforzar la fiscalización aduanera.
El ISR creció 6.1%, el IVA 6.5% y los impuestos cobrados en aduanas por importaciones se elevaron 23.6%. Los ingresos no tributarios avanzaron 16.2%, lo que permitió superar en 41,000 millones de pesos lo programado.
El gasto público sumó 7 billones 33,100 millones de pesos en el trimestre, 1% más que el año anterior. Si bien Hacienda hizo foco en informar que se priorizaron recursos para protección social y educación, con incrementos de 6.1% y 4.9% real anual, respectivamente, los ojos estuvieron puestos en Pemex. Es que si el gobierno no hubiera dado un apoyo a Pemex, el gasto total ejercido habrÃa sido 2.7% menos que el año pasado.
El déficit presupuestario fue 149,000 millones de pesos menor a lo previsto y el superávit primario se ubicó por arriba del objetivo anual. "Los resultados confirman nuestro compromiso con la disciplina fiscal", aseguró durante la conferencia de prensa de presentación de resultados el Secretario de Hacienda Edgar Amador.
La inversión fÃsica del sector público sumó 569,000 millones de pesos y, aunque fue menor frente a la alta base de 2024, se mantiene por encima del promedio observado en los primeros años de las cuatro administraciones previas. Las participaciones a estados crecieron 4.1% y se ubicaron 30,000 millones de pesos arriba de lo calendarizado.
El déficit presupuestario fue 149,000 millones de pesos menor a lo previsto y el superávit primario se ubicó por arriba del objetivo anual. "Los resultados confirman nuestro compromiso con la disciplina fiscal", aseguró durante la conferencia de prensa de presentación de resultados el Secretario de Hacienda Edgar Amador.
La deuda pública se mantuvo en niveles estables, equivalente al 49.9% del PIB, por debajo del 51.3% registrado al cierre de 2024. Hacienda subrayó que la mayor parte de la deuda está en moneda nacional y con tasas fijas de largo plazo, lo que ha permitido reducir el costo financiero en 49,000 millones de pesos respecto a lo presupuestado.
Durante el trimestre, el gobierno realizó operaciones de manejo de pasivos para alargar plazos y fortalecer el perfil de vencimientos. En julio se recompraron bonos por 100,000 millones de pesos y en septiembre se colocaron nuevos instrumentos por 40,000 millones. En el mercado externo, México amortizó anticipadamente bonos por 944 millones de dólares, reduciendo en 85% las obligaciones externas programadas para 2026.
La dependencia resaltó que México mantiene el grado de inversión con las ocho principales agencias calificadoras y que las finanzas públicas continúan alineadas con las metas del Paquete Económico 2026, garantizando estabilidad y acceso a financiamiento en condiciones favorables
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.