Mientras que el 10% más pobre del paÃs vive con apenas 2,168 pesos al mes por persona - poco más de 70 pesos diarios-, el 1% más rico percibe en promedio 958,777 pesos mensuales. Es decir, 442 veces más que los hogares más pobres.
Asà lo revela un informe de Oxfam México y el Instituto de Estudios sobre la Desigualdad (Indesig), elaborado a partir de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2024).
El informe indaga en que, aunque los ingresos crecieron en los últimos seis años, ese aumento no benefició de la misma manera a toda la población. Entre 2018 y 2024, el ingreso promedio por persona subió 19%. Para el decil más pobre el alza fue de 29%, y para el más rico de 19%. Pero dentro de este decil, los sectores de altÃsimos ingresos que forman parte del "top 1%" más rico, el aumento también fue de 29%.
Acceso a salud y seguridad social: los pendientes del último sexenio
El Ãndice de Gini, que mide la desigualdad, cayó de 0.68 a 0.63 en ese mismo periodo. Aunque representa una leve mejorÃa, el dato sigue ubicando a México entre los paÃses con mayores brechas del mundo, por debajo de Colombia (0.72), Namibia (0.73) y Sudáfrica (0.74). Según Oxfam, el 1% más rico concentra por sà solo el 35% de todos los ingresos del paÃs, mientras que el 10% más pobre apenas accede al 2%.
Detrás del aumento de los ingresos está, sobre todo, el alza al salario mÃnimo y algunas reformas laborales. Sin embargo, Oxfam advierte que los programas sociales no fueron el principal motor del cambio: en promedio nacional, sólo explican 16% del crecimiento de ingresos en los hogares más pobres. Además, el informe señala que las herencias y legados se concentran también en los sectores más favorecidos: el 20% más rico recibe casi la mitad de ellos.
La desigualdad también tiene un fuerte sesgo de género. Los hogares encabezados por madres solteras tienen ingresos promedio de 11,500 pesos por persona, menos de la mitad que otros hogares (24,000 pesos). Incluso cuando estas mujeres llegan al 10% de mayores ingresos, ganan bastante menos que otros hogares de ese nivel. El "costo de cuidar" sigue siendo una barrera que limita sus oportunidades.
El capÃtulo de gasto confirma lo mismo: el 10% más pobre destina casi todo a sobrevivir -sobre todo en alimentos-, mientras que el 10% más rico puede gastar en educación, esparcimiento y transporte. En 2024, por cada peso que un hogar rico gasta en comida, un hogar pobre debe gastar casi el doble.
"El acceso a derechos y servicios públicos cada vez cuesta más dinero a las familias mexicanas que no pertenecen al 1 por ciento más rico de la población. Aunque la pobreza disminuyó, la desigualdad estructural persiste", advierte el informe "¿Derechos o privilegios?", que ambas organizaciones hicieron como una mirada de análisis alternativa a la ENIGH 2024 desde las desigualdades.
En conferencia de prensa Carlos Brown, director de programas de Oxfam México, resaltó la urgencia de "fortalecer y ampliar los servicios públicos que garantizan derechos y reducen desigualdades", asà como mantener polÃticas salariales y laborales efectivas, afinar la polÃtica social para que sea verdaderamente redistributiva y avanzar hacia una polÃtica fiscal que reduzca la concentración extrema del ingreso y la riqueza.
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