El gobierno mexicano busca convencer a la aeronáutica brasileña Embraer de ampliar su presencia en el paÃs. La empresa ya opera en Chihuahua con más de mil trabajadores que fabrican partes internas para sus aviones, pero la administración morenista va por más. Este fue uno de los temas que se discutieron al margen de la agenda oficial y la firma de acuerdos de cooperación sectoriales tras la visita de más de 150 empresarios brasileños a México esta semana.
Mexicana de Aviación, la aerolÃnea estatal operada por la SecretarÃa de la Defensa Nacional, ya compró 20 aviones a Embraer. El tercero aterrizó este fin de semana en el AIFA, y en el gobierno calculan que habrá pedidos por, al menos, 20 aeronaves adicionales. Para acelerar las entregas y asegurar el suministro, la estrategia es acercar más la cadena de producción a México.
Un funcionario cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum explicó a LPO que la apuesta no es replicar la gran planta que Embraer tiene en Brasil, ya que serÃa inviable por costos y escala. Sin embargo, sà apuntan a ampliar la operación y sumar más procesos de fabricación en México. La negociación arrancó en julio, cuando un directivo de la firma viajó a México para reunirse con potenciales proveedores locales.
Mexicana quiere aprovechar el mal momento de las aerolÃneas para generar mercado
El trasfondo no es solo industrial. Embraer es el tercer fabricante mundial de aviones, detrás de la norteamericana Boeing y la europea Airbus. Optar por la compañÃa brasileña es también una jugada geopolÃtica. Una forma de mantener a Mexicana con flota occidental y evitar abrirle la puerta a los fabricantes chinos, cada vez más activos en el mercado global.
La oportunidad llega en un momento delicado para el sector de aviación comercial en México. Volaris reportó pérdidas por 63 millones de dólares en el segundo trimestre, Viva Aerobús recortó personal ante la baja en la demanda y Aeroméxico enfrenta el riesgo de perder su alianza con Delta. El sector completo opera con márgenes en rojo, lo que Mexicana busca aprovechar para ganar espacio.
La estatal, relanzada por el gobierno de López Obrador y sostenida por la Sedena, llegó a operar con apenas dos aviones y debió recortar rutas hasta hace menos de un año. Ahora suma aeronaves y busca consolidar mercado en un entorno adverso.
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