El gobierno anunció la semana pasada inversiones por más de 10,000 millones de pesos en el sector farmacéutico, en conjunto con cuatro laboratorios nacionales. La medida fue presentada como un giro en la errática relación del morenismo con el sector farma y un avance hacia la soberanÃa sanitaria. Pero dentro del sector advierten que el desabasto sigue siendo crÃtico y que estas inversiones no tendrán efectos inmediatos.
Las empresas que la semana pasada posaron para una foto con la presidenta -Genbio, Kener, Alpharma BioGenTec y Neolsym- son medianas para los estándares del sector. Solo dos de ellas, Alpharma y Kener, han tenido contratos recientes con el Estado. Entre 2018 y 2024, Alpharma promedió cerca de 200 millones de pesos anuales en compras públicas, mientras que Kener apenas superó los 20 millones por año. Genbio y Neolsym, en cambio, no registran adjudicaciones relevantes en los últimos años.
Para una de las fuentes consultadas por LPO y que conoce de cerca al sector, más que un cambio de polÃtica, "lo identifico más como cambio de amigos. Se percibe como un pago de favores electorales".
Del cártel de las medicinas a la soberanÃa farmacéutica: Sheinbaum ensaya su propio modelo
En diálogo con LPO Rafael Gual CosÃo, director general de Canifarma, celebró la intención de generar un vÃnculo diferente con el sector por parte del nuevo gobierno. "Nos ha recibido el Secretario de Salud y el equipo de EconomÃa. Si se dieran las condiciones que consideramos importantes para facilitar el desarrollo del sector, sobre todo el pago de una deuda de 40,000 millones de pesos que tiene el IMSS con proveedores de la industria, si aparece la agilidad regulatoria y certeza jurÃdica, la industria podrÃa invertir 15,000 millones de dólares hacia el 2030 en investigación clÃnica", aseguró.
Luego de que la licitación más reciente de necesidad de medicamentos para el sector publico de salud en 2025 y 2026 fuera anulada en abril tras detectarse sobrecostos por 13,000 millones de pesos en 175 claves de medicamentos, la crisis de abasto se agravó. "Todas las entidades de IMSS-Bienestar están a un 25% de abasto. CrÃtico. Y todavÃa deben 15,000 millones de pesos a proveedores. No sabemos cómo se va a resolver", agregó CosÃo.
Actualmente hay 28 procesos abiertos con contratos sin firmar y pagos atrasados, lo que dificulta la llegada y distribución de medicamentos. Por eso, desde el sector consideran que lo más realista serÃa organizar una nueva licitación general para 2026, dado que la actual situación logÃstica y contractual es "insostenible".
En tanto las inversiones fueron presentadas por el gobierno como una respuesta de la firma del decreto publicado a fines de mayo, que ofrece ventajas en licitaciones públicas a las empresas que cuenten con plantas de producción en el paÃs y fija que dos tercios de los medicamentos adquiridos por el Estado deben tener componente nacional. En la práctica -explican desde la industria- son ampliaciones, reinversiones o plantas ya construidas que aún esperan autorización para operar. "Una inversión de cero de este tipo tarda al menos seis años en estar operativa", explican. Si empezaran a haber inversiones a partir del decreto, no van a ser celebradas en este sexenio.
Sobre el decreto, desde la propia industria aseguran que podrÃa contradecir acuerdos comerciales como el T-MEC o el tratado con la Unión Europea. Esto suma incertidumbre jurÃdica y complica la llegada de nuevas inversiones.
México es el octavo mercado farmacéutico del mundo, pero depende de las importaciones para más del 70% de los medicamentos de patente y el 90% de los principios activos. Las inversiones nacionales son vistas como una señal positiva, pero no suficiente. "Lo que salva vidas suele venir de laboratorios internacionales", resumió un actor del sector.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.