En medio del declive en la inversión pública, el gobierno de Claudia Sheinbaum impulsa una nueva ley de infraestructura aprobada porel Congreso, pero que reabrió el debate sobre el uso de los recursos de las Afores.
La Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar fue aprobada este martes con el respaldo de Morena y sus aliados, y el rechazo del PAN y el PRI.
Uno de los puntos más polémicos de la ley es la mención de que las Afores pueden invertir hasta 30% de los recursos que administran. Desde la oposición, legisladores advierten que con este dictamen se obligará a las Afores a invertir en proyectos cuya rentabilidad no está garantizada, y si los proyectos fallan, el riesgo lo asumirÃan los trabajadores.
"MORENA ya se gastó el dinero público en sus obras faraónicas que no funcionan y que nadie pidió y ahora van por lo último que te pertenece. Tu AFORE", lanzó el lÃder priista, Alejandro Moreno, desde sus redes sociales.
Los industriales avalan la ley de Infraestructura de Sheinbaum pero se quejan de la opacidad
Distintos legisladores de la oposición ya aseguran que con esta ley el gobierno busca "meter mano" a los recursos de estas administradoras, que representan alrededor del 24% del PIB, para las obras del gobierno, cuestionadas por su rentabilidad.
El lÃmite de inversión de hasta 30% de las Afores se alinea con la ampliación aprobada desde finales de la administración de Andrés Manuel López Obrador, desde un lÃmite de inversión del 20% en instrumentos estructurados.
Por su parte, el senador de Morena, Francisco ChÃguil Figueroa, defendió que actualmente, de los fondos de pensiones que se administran, que equivalen a cerca de 6 billones de pesos, sólo 8% o 9% se invierte en infraestructura, a pesar de un lÃmite regulatorio de hasta 30%.
"Esta ley podrÃa incrementar la participación hasta a 20% o 25% de estos fondos de pensiones, que significarÃan tener 1.2 y hasta 1.5 billones de pesos orientados a la infraestructura productiva", dijo el legislador morenista.
En medio del debate, este miércoles la Amafore también se posicionó y defendió que la nueva ley no modifica el techo regulatorio, pues explicó que "no lo amplÃa ni lo hace obligatorio: opera dentro de ese marco".
Además, aseguraron que esta nueva ley crea el marco jurÃdico para que proyectos de infraestructura productiva puedan estructurarse bajo reglas claras.
"Las Afores invertirán en infraestructura cuando los proyectos sean rentables, estén bien estructurados y pasen los filtros técnicos y de riesgo que exige su mandato", aseguraron.
El debate no es nuevo con los gobiernos de la 4T, pues desde el inicio del gobierno de López Obrador, que analizaba flexibilizar las Afores, sus crÃticos ya planteaban que estaban más enfocados en permitir una mayor inversión hacia las obras de infraestructura que en atajar los bajos ingresos de los futuros jubilados.
El escenario para Sheinbaum es complicado, pues en su primer año de gobierno enfrentó una contracción de la inversión pública en 28.4%, en un escenario de debilidad económica generalizada, por lo que impulsó estas reformas con el fin de fomentar el financiamiento mixto de proyectos estratégicos, sin que el estado pierda el control sobre esas obras.
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