La cancelación de vuelos con base en el AIFA, luego de que Claudia Sheinbaum criticara el accionar militar de Donald Trump en el Caribe, fue el inicio de un espiral de tensiones en la relación bilateral que en el sector financiero se traducen en un temor soterrado a una nueva embestida del Departamento del Tesoro.
Los motivos son fundados. Claudia Sheinbaum suele remarcar en público que Scott Bessent nunca mostró las pruebas contra CI Banco, Intercam y Vector pero que la sola acusación bastó para fulminar a las tres entidades.
En diversas compañÃas financieras circular el rumor de una nueva lista que se conocerÃa en diciembre y que golpearÃa a otras tres entidades. Ese nerviosismo no es del todo disfuso: basta con observar las cotizaciones de ciertos bancos de tamaño intermedio que, en cuestión de dÃas, tuvieron retrocesos contundentes en su valor accionarial. El ejemplo recurrente entre operadores de Bolsa, hace dos semanas, eran los papeles de Banregio.
La creencia compartida entre los principales ejecutivos del ámbito financiero es que Trump está preparando un terreno de conflictos para tener múltiples cartas de negociación a su favor cuando llegue el nuevo acuerdo del T-MEC. En ese sentido van las sanciones a las aerolÃneas mexicanas, los reclamos por el Tratado de Aguas, las quejas de compañÃas de EU contra el SAT y, de modo más subliminal, las filtraciones a la cadena NBC de que EU podrÃa realizar operaciones contra el narco en territorio mexicano.
El acoso a los bancos está en esa frecuencia, a pesar de que desde hace meses en todas las entidades, por pedido de Omar GarcÃa Harfuch, se cierran cuentas de personas sospechosas sin procedimiento legal alguno: a diario llegan listados de individuos y de inmediato se comunica al afectado que busque un cheque por caja.
La angustia en las entidades intermedias es mayor porque, se conoce, allà no existen los sistemas de compliance y control de los grandes bancos. Basta una mención del Tesoro para caer en el abismo.
Para la SecretarÃa de Hacienda el temor principal es que una nueva ola de sanciones depare un riesgo sistémico en una economÃa estancada y con casi todos sus rubros en retroceso. Por su parte, Edgar Amador ya entendió que se trata de tormentas que van más allá de su buen diálogo con Bessent. Las sanciones al sistema mexicano se discuten en cÃrculos donde el exinversor de Wall Street no accede. Una muestra de ello es la situación en Venezuela, sobre la cual el secretario del Tesoro, según la prensa en Washington, nunca estuvo de acuerdo.
De momento, la reacción del Gobierno es evitar molestar a la Casa Blanca. Por eso Sheinbaum evitó viajar este domingo a la Cumbre UE-Celac en Santa Marta, donde habrá duras crÃticas a los movimientos militares de Trump en el Caribe.
En esa misma dirección fue el tibio saludo al próximo alcalde de Nueva York Zohran Mamdani, que tiene un ideario de centro izquierda que le agrada a la presidenta pero también un antagonismo absoluto con Trump. Por eso, mejor la mesura que tiene como premio consuelo no pasar por las tribulaciones de otras figuras del oficialismo que iban a felicitar en sus redes a Mamdani pero debieron recular cuando se les señaló que podÃa ser la excusa para que perdieran sus visados.
El gesto más reciente fue el viernes en la visita de Emanuel Macron, donde se evitó instalar la idea de que, si fracasa el nuevo acuerdo del T-MEC, México optará por otros bloques comerciales como la Unión Europea.
Aquellos funcionarios que no conocen a fondo la situación con Washington pudieran alegar que, tras el revés electoral de Trump de esta semana, convendrÃa elevar la confrontación retórica. Pero, en realidad, es al revés: la 4T suele ser el salvoconducto perfecto para cuando el magnate se encuentra atosigado por sus frentes domésticos.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.