En San Lázaro comenzó a tomar fuerza la posibilidad de una nueva reforma constitucional para corregir la contradicción entre los artículos 94 y 97 sobre la sucesión en la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), un problema que quedó pendiente tras la reforma judicial de 2024.
El artículo 94 establece que la presidencia de la Corte se renovará cada dos años de manera rotatoria y que corresponderá a quienes hayan obtenido el mayor número de votos en la elección judicial. Bajo esa regla, después de Hugo Aguilar, quien obtuvo la mayor votación en los comicios de 2025, correspondería a Lenia Batres asumir la presidencia.
Sin embargo, Batres genera resistencias dentro y fuera de la Corte. El pasado 5 de agosto, Sheinbaum fue consultada sobre la preocupación de empresarios por una eventual presidencia de la ministra, pero evitó respaldar una opción: "Hay empresarios que plantean una u otra persona, no necesariamente Lenia Batres, pero, bueno, ese es un asunto de la Corte", respondió. Según pudo saber esta redacción, su eventual llegada también podría generar tensiones en la relación con Estados Unidos.
En San Lázaro esperan una señal de Sheinbaum sobre la presidencia de la Corte Suprema
El problema radica en que el artículo 97 mantiene una disposición distinta, dado que señala que el Pleno de la Corte elegirá entre sus integrantes a quien ocupe la presidencia. La propia ministra Yasmín Esquivel reconoció este año que existe una contradicción entre ambos artículos sobre la forma en que debe definirse al próximo presidente del máximo tribunal.
Consultado por LPO, el presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal, confirmó que el tema ya es analizado por un grupo de diputados encabezado por Alfonso Ramírez Cuéllar. "Hay una antinomia, una contradicción entre uno y otro artículo", explicó el coordinador de Morena. Y agregó: "Haremos las reformas que sean necesarias para ajustar y mejorar al Poder Judicial".
Para el 2027 ya debe quedar el marco jurídico para establecer el relevo de Aguilar. Monreal puso en duda que exista actualmente un acuerdo dentro de la Corte para resolver la sucesión mediante la elección del Pleno: "Creemos que no hay arreglo institucional entre los Ministros de la Corte (para elegir al próximo presidente)".
La eventual reforma tendría que ser aprobada por mayoría calificada en ambas Cámaras y posteriormente por la mayoría de las legislaturas estatales. En San Lázaro, Morena cuenta con los votos necesarios para alcanzar las dos terceras partes, como ocurrió durante las sesiones extraordinarias de junio, aunque dentro de la 4T persisten resistencias a abrir nuevamente la reforma judicial.
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