La sesión ordinaria de este jueves en el Congreso de la CDMX fue interrumpida intempestivamente por una protesta de la organización Super Barrio de Azcapotzalco. Algunos de sus integrantes lograron ingresar al recinto y forcejear con la seguridad y algunos diputados, lo que obligó a tomar un receso del orden del dÃa mientras se discutÃa la adecuación del Plan B aprobado a nivel federal.
Los problemas comenzaron cuando integrantes de la organización social que reclamaban por vivienda intentaron entregar un petitorio ante las autoridades del Congreso. Según pudo reconstruir LPO, se ordenó que ingresara una comisión para hacerla efectiva, pero al momento de que esto suceda el grueso de la manifestación intentó ingresar por la fuerza. Esto generó la reacción de las fuerzas de seguridad del Congreso, quienes activar los extintores para repeler su accionar.
Brugada anunció una inversión de cinco mil millones de pesos en movilidad para el Mundial
Sin embargo, esto exacerbó más los ánimos de los manifestantes, quienes respondieron arrojando piedras y botellas contra la fachada del Palacio de Donceles, que sufrió importantes roturas de sus principales vidrios. Al mismo tiempo, en el pleno del recinto integrantes de diversas bancadas trabaron las puertas con sillas para evitar un posible ingreso de la organización directamente al espacio donde se encuentran las bancadas legislativas.
Finalmente, luego de casi media hora de cuarto intermedio para llegar a un acuerdo, el presidente de la Mesa Directiva, Jesús Sesma, retomó la sesión para aprobar la adecuación de la CDMX al Plan B aprobado por el Congreso de la Unión la noche de este martes. Esto se logró a la instalación de una mesa de negociaciones con los sectores que se movilizaron, quienes se retiraron de la esquina de Donceles y Allende ante el despliegue de efectivos de la PolicÃa capitalina.
Una vez que se controló la situación, Jesús Sesma sostuvo que "la situación se salió de control" y aseguró que "la libertad de expresión y de manifestación son un derecho, pero la violencia no se justifica". "Entendemos el enojo y la desesperación de la gente que viene a manifestarse por la falta de escucha y atención", agregó y completó: "Tenemos que ser sensibles. Hay sectores que no han sido atendidos y tenemos que escucharlos e intentar ser el conducto para solucionar el problema".
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.