El diputado local de la Ciudad de México Fernando Zárate pidió, este miércoles, licencia a su cargo para asumir nuevas tareas en el gobierno federal. La misma fue aprobada por mayoría, tanto con votos del oficialismo como de la oposición. Sin embargo, su salida -que se hará efectiva el 14 de marzo- despiertó un dolor de cabeza al interior de Morena porque la jefa de Gobierno, Clara Brugada, duda que su curul sea ocupado por su suplente y actual director de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), Ángel Tamariz. De esta manera, la 4T sufre un problema inesperado en el Palacio de Donceles.
Este miércoles, Fernando Zárate pidió licencia para ocupar tareas en el gobierno federal que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum. Según explicó, la encomienda requiere su "entera dedicación". "Cuando la patria llama, hay que acudir al llamado", aseguró. El ahora futuro funcionario federal recibió el reconocimiento de distintas figuras de la 4T e, incluso, de sectores de la oposición. El coordinador de Movimiento Ciudadano, Royfid Torres, le agradeció por su trabajo hecho durante la actual Legislatura.
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Sin embargo, en apenas unas horas la emoción de su anuncio dio paso a la incertidumbre en el interior del oficialismo. El problema, aseguran distintas fuentes tanto del Poder Ejecutivo como Legislativo de la capital, es que su suplente es el actual director de la ADIP, Ángel Tamariz, quien enfrenta dificultades para salir del gabinete ampliado que encabeza Clara Brugada porque no hay una figura fuerte para suplantarlo. "No hay nadie", repiten distintas fuentes del partido guinda ante las consultas de LPO.
De esta manera, el grupo parlamentario de Morena ya estudia otra posibilidad. Este camino es más complejo porque implicaría la salida de Zárate, la negativa de Tamariz a abandonar sus actuales funciones y no asumir en el Congreso y recorrer la lista legislativa que Morena presentó en las elecciones de 2024. En este caso, el puesto recaería sobre la actual secretaria de comunicación federal de Morena, Camila Martínez. En los últimos comicios, la joven dirigente de la 4T compitió por el Distrito 18 local, que incluye parte de Álvaro Obregón y Benito Juárez. En aquel momento no ingresó a Donceles, pero ahora podría tener otra oportunidad.
En la Ciudad de México destacan que su llegada podría estar respaldada por la propia presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, con quien trabaja a la par desde los últimos años. De esta manera, el partido guinda podría ganar una nueva voz joven en el Congreso capitalino y cercana, también, a la jefa de Estado Claudia Sheinbaum. Además, podría ser una figura para empezar a jugar en la alcaldía más adversa para la 4T: Benito Juárez, donde Camila Martínez ha desarrollado su carrera política en contra de la hegemonía que ostenta el PAN desde hace años.
De todas maneras, los problemas no terminan acá. Al menos tres fuentes oficialistas reconocieron fuera de los micrófonos que la consejera jurídica de la CDMX, Eréndira Cruzvillegas, trabaja en el marco legal de este posible cambio porque Fernando Zárate solicitó "licencia" a su cargo, es decir, no renunció. Ante este escenario, debería asumir su suplente, en este caso Ángel Tamariz, pero Clara Brugada no observa este posible cambio con los mejores ojos. Por lo cual, el probable arribo de Camila Martínez es estudiado en las oficinas del Zócalo con cierta velocidad para aprovechar el receso que tendrá el Palacio de Donceles en estos días de fin de semana largo.
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Por otro lado, este movimiento que aún no se define podría impactar en el futuro de la alcaldía Álvaro Obregón. En la 4T aseguran que el futuro del edil morenista, Javier López Casarín, no está asegurado y no son pocos los grupos políticos que aspiran a ese puesto. Entre ellos, el propio Ángel Tamariz, quien fue mencionado -más de una vez- en reuniones internas del gabinete como posible candidato en la demarcación, tanto para el Poder Ejecutivo como Legislativo. Su posible arribo a Donceles le abriría una puerta para jugar con mayor fuerza al tener en cuenta que la ADIP es un organismo de escaso vuelo público en la CDMX y demasiado técnico como para ganar terreno político.
Con este escenario, lo que en un momento se pensó como una simple licencia de un diputado local generó un imprevisto en el gobierno capitalino que ahora el oficialismo busca resolver con al menos dos posibilidades: Ángel Tamariz o Camila Martínez. El mayor temor, reconocen fuentes oficialistas, es la posibilidad de perder dicho escaño por la imposibilidad de nombrar a una figura suplente.
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