En las elecciones del 2024, el actual secretario de Economía, Marcelo Ebrard, jugó sus fichas en la Ciudad de México y logró quedarse con la alcaldía Álvaro Obregón. A un año de los comicios del 2027, el escenario se aproxima similar. Fuentes oficialistas locales y federales que dialogaron con LPO adelantaron que el exjefe de Gobierno buscará volver a ganar terreno y que, para ello, ya mueve sus michas en distintas alcaldías, como La Magdalena Contreras y Xochimilco.
La primera prueba de este juego político quedó de manifiesto con la renuncia del director ejecutivo de La Magdalena Contreras, Bernardo Aguilar, quien dio un paso al costado para lanzarse como candidato a alcalde en las elecciones del año que viene. Fuentes de la demarcación le aseguraron a esta redacción que su salida se dio de común acuerdo con el edil, Fernando Mercado, y sostienen que su movimiento debió recibir el visto bueno del propio Ebrard, con quien trabajó en la cancillería durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.
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Dicha alcaldía no es la única que tiene en la mira el secretario federal. El plato más fuerte volvería a ser, como en el 2024, Álvaro Obregón, la tercera demarcación más poblada de la capital. Esta redacción adelantó la maniobra que lideró Ebrard para que ganara su aliado, Javier López Casarín, quien finalmente venció a la panista Lía Limón. Sin embargo, durante su administración la relación se desgastó y hoy ambos se encuentran distanciados. A raíz de esto, fuentes oficialistas adelantan que el exjefe de Gobierno podría volver a la carga sobre dicho territorio.
Con este escenario, Álvaro Obregón promete ser una de las alcaldías más disputadas al interior del oficialismo. Por un lado, López Casarín apuesta a lograr la reelección, pero hay diversos grupos que buscarán quedarse con la candidatura. Entre ellos, por ejemplo, la familia Batres que promueve a la diputada local Valentina Batres. También se suma el ahora funcionario federal Fernando Zárate, quien abandonó el Palacio de Donceles para desembarcar en la Secretaría de Salud. Como si fuera poco, Ebrard podría mover -una vez más- sus propias fichas.
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El mapa político no termina aquí. La alcaldía de Xochimilco también aparece en el radar del secretario de Economía, otro territorio con fuertes disputas al interior de la 4T por las tensiones que existen entre la alcaldesa, Circe Camacho, y su antecesor que anhela con recuperar el poder, José Carlos Acosta. Dichas diferencias son tan profundas que Ebrard apuesta, como lo hizo en el 2024, con una tercera posibilidad: la exdiputada federal Flor Ivone Morales, con quien trabaja desde hace varios años y que cuenta con cierta influencia en la demarcación.
De esta manera, Ebrard busca volver a ganar influencia en la misma ciudad que ya gobernó en el pasado. En su equipo sostienen, además, que cuenta con una buena relación con la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien comenzó su carrera como funcionaria pública al frente de la Procuraduría Social durante el mandato de Ebrard como jefe de Gobierno. Esto, advierten, podría influir en su estrategia política a través de la cual aspira, por un lado, a ganar posiciones y territorio; y, por el otro, a robustecer su posible nuevo recorrido hacia la presidencia nacional.
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