El plan que anunció Clara Brugada para descentralizar a su administración e instalar "delegados" en las diferentes alcaldías comenzó a generar movimientos dentro del oficialismo. Como detalló LPO, todavía restan por revelar detalles y la operación fina de la jugada, pero diferentes figuras del partido guinda buscan quedarse con esas posiciones en sus territorios. Es el caso, por ejemplo, de Víctor Hugo Romo en la Miguel Hidalgo.
Esta redacción adelantó que la flamante jefa de Gobierno impulsa una estrategia territorial, política y social en las 16 alcaldías de la capital nacional para "acercar" su gobierno a la ciudadanía y, al mismo tiempo, operar las regiones en la previa de las futuras elecciones, donde el oficialismo buscará ganar las demarcaciones que no conquistó en junio.
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Es por esto que en el partido guinda ya se disputan estos nombramientos al entender que servirán como una importante plataforma electoral para los próximos años. En algunos sectores, por ejemplo, ya los denominan los "vicealcaldes". Ante este escenario, los diferentes liderazgos de las alcaldías buscan posicionar a sus equipos. En la Miguel Hidalgo -que gobierna el panista Mauricio Tabe- es el caso de Víctor Hugo Romo, quien impulsa desde el Congreso local a Ulises Labrador, uno de sus hombres de mayor confianza.
En las últimas elecciones, Labrador fue candidato a diputado federal por el Distrito 10, donde perdió ante la actual legisladora y una de las figuras más importantes del PAN en San Lázaro, Margarita Zavala. Por su parte, Romo conquistó una banca en el Palacio de Donceles por el distrito cinco local, desde donde busca asegurar cuotas de poder para su equipo que trabajó la candidatura a alcalde de Miguel Torruco, quien fue derrotado por el panista Mauricio Tabe.
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Según pudo saber LPO, es desde su banca legislativa que Romo impulsa a Labrador para dicha posición. El problema, advierten en Morena, son dos. El primero, que desde las elecciones perdió poder en el Congreso luego de no haber conquistado ni la presidencia de la Mesa Directiva ni ningún puesto de liderazgo dentro del grupo parlamentario. El segundo, la distancia que todavía lo aleja de la ahora jefa de Gobierno, Clara Brugada, luego de haber trabajado en la campaña interna de Omar García Harfuch.
Otro nombre que también aparece dentro de las posibilidades para dicha delegación es el del exdiputado local Martín Padilla, un hombre más cercano a Clara Brugada -con quien trabajó su campaña-, pero que, advierten, no contaría con la estructura ni el poder interno necesario para ocupar esa oficina.
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