El golpe político y mediático desde Estados Unidos a la familia López Beltrán empieza a tener consecuencias en el futuro inmediato de los hijos de AMLO. Andy López Beltrán, como lo anunció meses atrás, dejó la Secretaría de Organización de Morena y se lanzó a recorrer los caminos de su natal Tabasco en busca de una diputación federal en 2027.
Pero mientras el conflicto entre Andy con el "quitavisas" Christopher Landau, y la interna morenista entre el gobernador Javier May y el senador Adán Augusto López se roban la atención de los más importantes diarios y medios nacionales, el Grupo Tabasco se reacomoda en diferentes bastiones; entre ellos, la Ciudad de México, que no podía faltar.
A la capital del país ha desembarcado Gonzalo López Beltrán, mejor conocido como Bobby, junto con su equipo de operadores electorales y asesores empresariales, como pudo saber esta redacción entre integrantes de la 4T en el Congreso de la CDMX que prefirieron reservar su nombre para la presente publicación, aunque abundaron en detalles sobre las reuniones y acciones del tercer hijo de Andrés Manuel López Obrador.
En tanto José Ramón continúa en un retiro anticipado de la vida pública -lo cual ya luce como vacaciones eternas- y Andy se lanza a los caminos tabasqueños que ya recorrió su padre, Bobby decidió tomar el control del bastión más importante para el obradorismo desde hace 26 años, con el beneplácito de la mayoría de liderazgos chilangos (empezando por Palacio Nacional).
De acuerdo con esta versión, la familia Alcalde Luján y los hermanos Batres Guadarrama han preparado el terreno a Bobby para desembarcar en la estructura de Morena CDMX. También así lo han hecho los aliados de Alfonso Ramírez Cuéllar en las distintas alcaldías de la capital del país, para que el relevo generacional del obradorismo opere en la capital del país. En ese sentido se inscribe la renuncia de Héctor Díaz-Polanco en la dirección de Morena Ciudad de México.
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Incluso el nombre que se ha considerado para tomar ese cargo es precisamente un buen amigo de los López Beltrán: el diputado local Paulo García González, de la generación de Sebastián Ramírez Mendoza, y a los que Claudia Sheinbaum Pardo les dio la oportunidad de tomar responsabilidades serias en el movimiento cuando fue Jefa de Gobierno.
Aunque -dramas de la política- no todos le han dado una calurosa bienvenida al hijo de AMLO. Empezando por un grupo muy pequeño de funcionarios y operadores de la actual jefa de gobierno Clara Brugada que se agrupan en torno a Citlalli Hernández. La morenista comparte la idea de que el morenismo no se hereda por nombres ni apellidos y que Gonzálo López Beltrán debería hacer méritos en territorio antes de pensar en saltarse la fila.
Como sea, Bobby ya desembarcó en la Ciudad de México y, al viejo estilo que aprendió en casa, intriga en el partido rumbo a las siguientes elecciones donde tendrá a sus favoritos y evitará el contacto con sus enemigos, a menos que le sean útiles a sus fines que hasta el momento sólo apuntan a la concentración de poder en el bastión que siempre ha sido noble con su apellido.
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