La tregua que la gobernadora Marina del Pilar y el exgobernador Jaime Bonilla sellaron en junio pasado, amenaza con volar por el aire. Luego de que ambos polÃticos de la 4T se reunieron y se fotografiaron en junio pasado, se suponÃa que se iniciaba una perÃodo de paz entre ambos bandos obradoristas en Baja California.
Aquel encuentro, revelado en exclusiva LPO, tuvo lugar como parte de los reacomodos internos de Morena rumbo a la elección de 2027, a petición directa de la presidenta Claudia Sheinbaum en el contexto de una caÃda en la preferencia del voto a la 4T.
Sin embargo, dirigentes del Palacio de Gobierno de Mexicali confirmaron a LPO que las diferencias no han concluido, en particular por el municipio de Tijuana, en el cual Bonilla Valdez tiene especial interés en la siguiente elección y busca desplazar al grupo del alcalde Ismael Burgueño, que ha evitado caer en la influencia del antes todopoderoso obradorista.
Marina del Pilar vuelve a hablar de fuego amigo y apunta al grupo de Jaime Bonilla
De acuerdo con las mismas fuentes que prefirieron que no se citara su nombre, el exgobernador estarÃa detrás de la diseminación de información sobre el presunto estatus jurÃdico de Marina en los Estados Unidos, desde el presunto lavado al Cártel de Sinaloa a través de José Galicot, hasta incluso de la filtración del documento del Departamento del Tesoro donde se liga a la gobernadora de Morena con los negocios de Jorge Arturo Rojas Navarro, afirman en el actual gobierno de Baja California.
Lo anterior pese a la confirmación del divorcio de la gobernadora con Carlos Torres, quien como un ancla habrÃa empujando su nombre a las investigaciones en Estados Unidos por las presuntas actividades ilÃcitas de su familia, con acento especial en su cuñado, Luis Alfonso Torres. Marina y los Torres lograron defenestrar a Bonilla desde 2021, cuando se impusieron en la gubernatura con ayuda de Mario Delgado, entonces presidente de Morena.
El mismo modus operandi, creen en el entorno de la gobernadora, se ha replicado para atacar a la senadora Julieta RamÃrez vÃa Netzahualcóyotl Jáuregui, y al alcalde Ismael Burgueño, a través del propio Carlos Torres.
Torres y Jáuregui han sido operadores cercanos a la gobernadora y sus escándalos han perjudicado la buena opinión en las encuestas del gobierno de Marina del Pilar.
Golpes mediáticos certeros, según esta versión. La cuenta regresiva rumbo a 2027 se acelera y parece que la ofensiva contra Marina del Pilar no parará, a la par que cada vez más se promueve la imagen de Montserrat Caballero, alfil de Jaime Bonilla que coloca en la candidatura a la gubernatura aunque en realidad busca quedarse con Tijuana. Buscando tomar el control de una elección clave para el oficialismo, la guerra entre Marina y Bonilla entró a la guerra de guerrillas, y las trincheras están dejando bajas en ambos lados.
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