Cada aspirante a la gubernatura de Baja California emanado de Morena ha buscado diferenciarse de los otros con un estilo muy particular de hacer sus apariciones públicas, y Julieta Ramírez eligió este fin de semana su forma de diferenciarse, volviéndose la aspirante de la unidad partidista, bajo el entendido de que el partido es multidimensional y que, aunque todas esas dimensiones pueden caminar juntas, no por eso tendrán la misma luz. Su segundo informe legislativo fue un evento cargado de simbolismo y un énfasis en dar a entender que ciertos rumores de radiopasillo son ciertos, pero muchos otros no.
Por un lado busco apagar los rumores de tensión entre ella y la gobernación Marina del Pilar Ávila Olmeda, pues fue la propia mandataria estatal quien la presentó ante los cientos de personas congregados en el auditorio del estado, un edificio normalmente utilizado por los morenistas para eventos de campaña, incluyendo los de Andrés Manuel López Obrador en 2018.
Muchos aseguraban que su relación había sufrido en meses recientes, en especial ante la especulación de que Ramírez Padilla se estaba distanciando de la actual mandataria para no cargar con su imagen y los desaciertos de su administración en su posible candidatura de 2027.
También hizo una señal de estar dispuesto a trabajar con todos los tipos de morenistas, incluso con quienes no estuvieron presentes o quienes no se han expresado del todo bien de ella y sus aliados. Agradeció personalmente al alcalde tijuanense Ismael Burgueño, aunque no estuvo presente y estuvieron en el evento Fernando Castro Trenti y Jesús Alejandro Ruiz Uribe, aunque el primero estuvo en el estrado (detrás de la gobernadora) y el segundo estuvo sentado con el resto de los militantes morenistas en las primeras filas del estadio.
Todas las señales apuntan a un mismo lugar, si habrá unidad, pero quienes usan las diferencias entre los diversos grupos de Morena para apuntalar sus objetivos personales no recibirán trato VIP, deberán trabajar como todos los demás y con todos los demás.
La apuesta a la unidad de Julieta se puso a prueba con la reunión en la Avenida Revolución para ver el informe de la presidenta Claudia Sheinbaum, pues ahí sí estuvieron presentes todas las figuras del partido en el estado, donde se saludaron como si los últimos meses de intriga y debate nunca ocurrieron.
Todos se saludaron con civilidad e incluso bromearon en lo que esperaban el inicio del evento. La propia Julieta Ramírez y el diputado federal Gilberto Herrera decidieron salir del área VIP para convivir con algunos de los ciudadanos en los alrededores, la mayoría de ellos con playeras rotuladas con una cabeza de Quetzalcóatl, una imagen que Ismael Burgueño ha hecho suya en el último año al ser una imagen constante en la comunicación del ayuntamiento de Tijuana.
Cuestionados al respecto del discurso Julieta Ramírez y la levedad de la reunión morenista en torno del informe presidencial, fuentes al interior del partido mencionaron que recientemente se dio a conocer de forma interna que varios de quienes levantaron la mano ya han sido retirados de las encuestas debido a sus bajos resultados, por lo que quienes siguen en la contienda han recibido la instrucción de comenzar a plantear la importancia de mantenerse unidos, como estrategia para evitar una desbandada en caso de que alguno de los aspirantes no esté de acuerdo con los resultados.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.