Acción Nacional en Baja California carece de muchas cosas de cara al proceso electoral de 2027, entre ellas un consenso sobre el papel que deben jugar las figuras históricas que le quedan en su futuro polÃtico, en parte debido a la actitud que su referente histórico más importante ha tomado en relación al partido y la necesidad de una oposición que, aparentemente para él, puede ser blanquiazul o rosa.
Nadie le puede quitar a Ernesto Ruffo Appel su lugar como el primer gobernador de oposición en la historia moderna de México y nadie puede negar que desde que se levantó de la silla más grande de Baja California ha buscado mantenerse activo y presente en la vida pública del estado, pero depende al panista o expanista al que se le pregunte qué tan efectivo ha sido desde su mÃtica victoria en 1989.
Desde la llegada de Morena a la silla presidencial en 2018, Ruffo supo capitalizar su imagen como vencedor de partidos hegemónicos, dando a entender que si él pudo derrotar al PRI de los 90, el Morena de los 20 no serÃa rival. Su consejo fue retomando por panistas y no panistas por igual, fue aceptado en cÃrculos polÃticos de la CDMX como un gurú, e incluso parecÃa ser uno de los polÃticos mejor parados en los planes de Claudio X. González durante la campaña presidencial de Xóchitl Gálvez.
Pero las repetidas derrotadas de Acción Nacional ante Morena en su estado, la debilidad de los perfiles seleccionados, la alianza panista con el PRI y sus supuestos nexos con el huachicol en Baja California, han mermado la imagen del exgobernador frente a amigo y rival por igual.
Para panistas de la vieja escuela su cercanÃa con Claudio X. González parecÃa una rendición, una aceptación de que Acción Nacional era incapaz de ganar un proceso electoral por cuenta propia y que la única manera de vencer era aliarse con el otrora enemigo más cruel, el PRI y el enemigo más ideológicamente separado de ellos, el PRD.
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Ahora, después de ser visto en el evento inicial de Somos México, el partido nacido de la marea rosa y los remanentes del PRD con exiliados del PAN y el PRI, Ruffo Appel aseguró en una entrevista para el Semanario Zeta que no se va de Acción Nacional, pero que de acuerdo con él, el partido se ha cerrado a la ciudadanÃa.
Fuentes consultadas por esta redacción aseguran que esta jugada por parte de Ruffo no es una historia nueva y que es lo que ellos han denominado como su "tibieza", queriendo mantenerse en ambos proyectos polÃticos sin tener que definirse. Otros creen que se trata de una búsqueda por ser el puente entre ambos, pues los proyectos comparten un aspecto ideológico central en la actualidad: sacar a Morena del poder o mÃnimamente restarles poder.
Sin Gustavo Sánchez y con un Gustavo Macalpin cada vez más tosco en su comentario sobre Acción Nacional, los blanquiazules se quedan sin opciones y sin tiempo, pues del otro lado del espectro polÃtico los morenistas ya parecen estar en plena campaña con su mayor competencia siendo ellos mismos.
La alianza con Movimiento Ciudadano se ve cada vez más lejana sin su mayor impulsor, el finado Senador de la República, y su pieza central del lado naranja, Luis Donaldo Colosio, ocupado con su futuro polÃtico y la decisión de qué estado salvaguardar para su partido.
Con este panorama a un año de la siguiente elección estatal, los panistas se preguntan: ¿será la tibieza de Ruffo la clave de una alianza ganadora, o un capÃtulo más en la historia de las malas apuestas del panismo bajacaliforniano?
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