La diputada local de Morena, Araceli Geraldo Núñez, se sumó en los últimos días a la lista de nombres que circulan en el ámbito político bajacaliforniano por una presunta cancelación de visa estadounidense, una versión que, de confirmarse, podría tener implicaciones más allá del plano personal en una entidad cuya dinámica económica y política está estrechamente ligada a la relación transfronteriza.
Aunque hasta el momento no existe una confirmación pública por parte de la legisladora ni de autoridades estadounidenses, el tema comenzó a cobrar fuerza en círculos políticos debido a que Geraldo ha sido mencionada en distintas ocasiones como uno de los perfiles de Morena con aspiraciones de contender por la alcaldía de Tijuana.
En una ciudad fronteriza, la posesión de una visa estadounidense suele ser vista como una herramienta prácticamente indispensable para quienes aspiran a ocupar posiciones de alto perfil político o de gobierno, debido a la constante interacción institucional, económica y social que existe con el sur de California. Por ello, cualquier restricción migratoria puede convertirse en un factor de desgaste político.
Ruiz Uribe y la apuesta por mantenerse vigente en la conversación política de Baja California
La situación también revive una discusión que ha acompañado a Morena en Baja California desde que se confirmó el retiro de las visas de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y de su esposo, Carlos Torres Torres. Posteriormente, también se confirmó que la alcaldesa de Playas de Rosarito, Araceli Brown Figueredo, carecía de visa para ingresar a Estados Unidos.
Con este antecedente, la eventual incorporación de nuevos nombres a la lista alimenta especulaciones dentro del escenario político estatal, particularmente cuando comienzan a perfilarse las primeras rutas rumbo a las definiciones electorales de 2027. Más allá de las aspiraciones individuales, el tema ha abierto un debate sobre el impacto que estas restricciones pueden tener en la imagen pública y la viabilidad política de los distintos actores involucrados.
Por ahora, el caso de Araceli Geraldo permanece en el terreno de las versiones y especulaciones. Sin embargo, su aparición en esta conversación confirma que el tema de las visas ha dejado de ser un asunto estrictamente personal para convertirse en un factor con repercusiones políticas dentro de Morena y en el tablero de la sucesión que comienza a tomar forma en Baja California.
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