El reacomodo polÃtico rumbo a la elección de 2027 en Baja California comienza a delinearse con movimientos que confirman un cambio de eje en la oposición. Uno de los casos más visibles es el de Gustavo Macalpin, conductor de televisión, quien pasó de mantener una relación cercana a Marina del Pilar asà como a figuras clave del morenismo, incluido el diputado Jaime Cantón, a perfilarse como un activo estratégico para Movimiento Ciudadano, partido que busca disputar al PAN la hegemonÃa opositora en la entidad.
La trayectoria reciente de Macalpin no puede explicarse sin su cercanÃa con la Cuarta Transformación. Como comunicador, fue beneficiario de una exposición privilegiada, contratos de comunicación social y una plataforma mediática que creció de forma paralela al arranque del actual gobierno estatal. Ese respaldo institucional le permitió consolidar su imagen pública, fortalecer su presencia polÃtica y ampliar su influencia mostrando incluso gran popularidad en distintas mediciones de percepción.
En este contexto, si Juan Carlos Hank Krauss se consolida como candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura, Macalpin aparece como el perfil natural para competir por la alcaldÃa de Mexicali bajo las siglas naranjas, además de un ser un buen instrumento para MC en la búsqueda de amplificar su narrativa rumbo a 2027.
El cálculo cambia si la candidatura estatal recae en Karla Ruiz MacFarland. En ese escenario, Macalpin resultarÃa incómodo dentro de Movimiento Ciudadano, ya que su figura mediática podrÃa opacar a la candidata. En consecuencia, no se descarta que termine siendo impulsado por el PAN en Mexicali, un movimiento que dejarÃa al descubierto la disputa entre las fuerzas opositoras por capitalizar a personajes con alta exposición pública, sin importar su pasado polÃtico inmediato.
Este reacomodo tiene un costo polÃtico claro. Movimiento Ciudadano pretende arrebatarle al PAN la conducción de la oposición en Baja California, mientras el blanquiazul enfrenta el riesgo de quedarse sin cuadros competitivos si MC logra atraer a figuras con ese posicionamiento mediático. Episodio que refleja una constante cada vez más visible en la polÃtica local, donde figuras públicas usan al poder como trampolÃn para después despotricar contra él.
Gustavo Macalpin no solo creció mediática y económicamente bajo el cobijo de la Cuarta Transformación en Baja California, sino que convirtió esa cercanÃa en una plataforma de posicionamiento. Donde ahora, desde el bloque opositor, se asume como crÃtico del proyecto que lo fortaleció, en una maniobra que responde menos a una ruptura ideológica y más a un cálculo polÃtico rumbo a 2027.
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