En 2026 habrá algo más que una revisión del acuerdo y México deberÃa mover sus piezas. |
Terminar con el T-MEC para dar paso a acuerdos bilaterales entre México, Estados Unidos y Canadá, se acerca cada vez más a ser una realidad. El presidente Trump volvió a poner el dedo en la llaga. Desde su campaña hacia su segundo periodo en la Casa Blanca, el republicano prometió ajustar el acuerdo con el que él mismo sepultó al TLCAN y dio paso a una nueva era de Norteamérica, al menos en términos comerciales.
El tema encendió las alarmas en Palacio Nacional, donde pronto acordaron desacreditar la promesa de Trump, confiando en que el peso de la integración regional, principalmente en industrias clave como la automotriz, podrÃan refrenar los embates del mandatario estadounidense al acuerdo comercial más grande del mundo.
Y es que para México el tema no es menor. Recordemos que gran parte del respaldo en la perspectiva estable del paÃs se encuentra cimentado en la relación comercial con Estados Unidos. Calificadoras, think tanks, y organismos internacionales han insistido en que será vital para la posición de México en el mediano y largo plazo el resultado de la revisión, o renegociación, que se tendrá del T-MEC en 2026.
A pesar de que algunos confÃan que el anuncio de los acuerdos bilaterales es una posición inicial de salida de Trump en las negociaciones, la realidad es que se está caminando hacia la búsqueda de un pacto con cada uno de los paÃses, todo, claro, para que Estados Unidos saque el mayor provecho.
Sin embargo, aunque parezca descabellado terminar con la trilateralidad del T-MEC, expertos afirman que este no serÃa el peor escenario para México, pues tiene con qué defenderse. De ambos lados de la frontera existen industrias altamente entrelazadas que buscarÃan su mejor posición en la nueva era, algo a lo que el equipo del secretario de EconomÃa, Marcelo Ebrard, le apuesta fuertemente.
En este contexto, el futuro del T-MEC no es el único problema por el que están preocupados en Palacio Nacional. Buscando la complacencia de Estados Unidos, la polÃtica comercial de México se tornó agresiva en contra de China, abriendo un frente que le está causando los primeros estragos a la relación comercial con la economÃa exportadora más grande del mundo.
Por otro lado, la misma guerra que sostienen Washington y PekÃn tienen a México muy nervioso, pues EconomÃa ha anunciado que en medida de cómo queden los dos titanes tras bajarse del ring, México podrÃa aumentar los mil 463 aranceles que contempla para los paÃses con los que no tiene acuerdos comerciales, especialmente China, dentro del Paquete Económico 2026 que se discute actualmente en el Congreso. Rosendo Gutiérrez, subsecretario de Comercio Exterior, dijo que esperaban una resolución este año, pero los dÃas pasan, nos enfilamos al último bimestre, y EU y China siguen intercambiando golpes.
En febrero le cuestionaba en este espacio si ya estábamos listos para tener la conversación sobre el fin del T-MEC como lo conocemos, y a la luz de cómo ha relacionado el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ante las declaraciones de Trump, no es asÃ. Propios y extraños apuestan a que la integración a nivel regional es tan fuerte que nadie ni nada puede romperla, pero la decisión está tomada. En 2026 habrá algo más que una revisión del acuerdo, Estados Unidos actúa como si tuviera argumentos para terminar el T-MEC en cualquier momento, y en consecuencia, México deberÃa mover sus piezas.
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