Libertarios
Los dos Furiase, cuando el académico choca con el funcionario
Por Luciana Glezer
El secretario de Finanzas dice que vuelve el crédito, pero anticipa tasas altas de la FED. Dice que la inflación bajará, pero acepta que sube.

El Gobierno eligió una narrativa. No hay crisis de consumo, los cierres de empresas y destrucción de puestos de trabajo son "historias particulares" y la inflación empezará a caer con fuerza desde abril.

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, expuso la línea central del equipo económico, pero su relato tuvo que conceder tantos asteriscos que terminó diluido. Fue muy visible en la entrevista que concedió a A24, la tensión entre el economista académico que se apega a los datos y el funcionario que tiene que sostener un relato optimista.

El problema del equipo económico es que los números cuentan otra historia. El consumo masivo encadena meses en rojo. Febrero marcó un desplome mensual del 6,3%. Los supermercados retrocedieron 6,3%, los autoservicios 6,4% y las farmacias 9,1%. No es un dato suelto. Es una secuencia.

Furiase eligió relativizar la situación indicando que "son historias particulares que no cuentan la otra cara de la moneda. El PBI creció, el consumo privado está en niveles récord, lo que pasa hay un cambio en la composición del consumo", dijo en una entrevista en A24.

La emisión creció, pero un estudio sostiene que la inflación crece por otros motivos

Furiase agregó que el consumo está en máximos históricos, debido a que "hubo una recuperación fuerte del crédito", por lo que los argentinos optan "ahora por comprar electrodomésticos, una casa, viajes y autos".

Sin embargo, el funcionario reconoció que "en los últimos meses se desaceleró el nivel de actividad y la inflación subió", sumado a que "marzo es un mes en donde la estacionalidad es complicada" pero sin embargo "están todas las condiciones objetivas para que la inflación a partir de abril-mayo baje fuertemente".

En los últimos meses se desaceleró el nivel de actividad y la inflación subió, pero marzo es un mes en donde la estacionalidad es complicada. Sin embargo, están todas las condiciones objetivas para que la inflación a partir de abril-mayo baje fuertemente.

Ahí es donde el discurso oficial se vuelve más complejo. Furiase pone el foco en el contexto internacional y ensaya una explicación más estructural: los bancos centrales están subiendo las tasas para enfriar una inflación global que no termina de ceder. No es un fenómeno local.

Esa inflación global tiene un origen concreto. La guerra disparó los precios de la energía. El petróleo y el gas más caros encarecen todo: el transporte, la industria, los alimentos. El shock se traslada a toda la economía mundial. Frente a eso, la respuesta es conocida: subir tasas para enfriar la demanda. Es la medicina clásica, aunque con efectos colaterales.

La evidencia empieza a aparecer en los datos internacionales. En Estados Unidos, las tasas hipotecarias superaron el 7%, alcanzando máximos de siete meses. Eso no solo enfría el crédito interno, también golpea la confianza y reconfigura el flujo global de capitales. Cuando el dinero se encarece en el centro, se retrae en la periferia.

El economista Hernán Letcher tomó esa señal y la llevó al extremo. Si las tasas de la FED se mantienen altas de forma estructural, y no como un fenómeno transitorio, entonces cambia todo el escenario financiero. Según ese análisis, el mercado ya no espera una baja de tasas en el corto plazo, sino recién hacia la segunda mitad de 2027.

Ahí aparece la contradicción central. Mientras el Gobierno apuesta a reactivar el crédito local, el mundo redefine las condiciones. La argentina ya recorrió ese camino. Cuando la liquidez global abunda, el financiamiento fluye. Cuando se endurece, aparece la restricción.

Con tasas altas y persistentes, el costo de endeudarse sube y las ventanas de financiamiento se achican. Cada punto adicional de tasa en Estados Unidos se traduce en más presión sobre el riesgo país y en mayores exigencias para emitir deuda. El margen se reduce.

Como plantea el trabajo del Departamento de Economía Política del CCC, sobre los efectos de la política monetaria estadounidense en economías periféricas, los ciclos de expansión y contracción de la liquidez global condicionan directamente las posibilidades de financiamiento externo. Cuando la FED endurece, no solo enfría su economía: exporta restricción financiera al resto del mundo.

En ese marco, la estrategia oficial se parece a una carrera contra el tiempo. Necesita que la inflación baje rápido para consolidar expectativas y recuperar acceso al crédito. Pero enfrenta un mundo con energía cara, tasas altas y capitales más selectivos. 

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  • 2
    arminioleonardo
    Hace 12 días
    23:13
    Ordenar la macro local es complejo. Sin embargo, la volatilidad actual del petróleo y el gas a nivel internacional a raíz de la guerra en medio oriente y las duras condiciones monetarias impuestas por la Federal Reserve en USA son variables exógenas. El gobierno de LLA no influye para nada en ellas.
    El BCRA está comprando muchas divisas y ha acumulado USD 4 mil millones en lo que va de 2026 y las proyecciones oficiales señalan que las compras del Banco Central podrían superar los USD 10 mil millones este año y que depende del nivel de remonetización que experimente la economía.
    Por un lado, el BCRA ha bajado los encajes bancarios del 55% al 45% para impulsar el crédito a las empresas y los consumidores y, por otro, hoy la morosidad registrada en el sistema bancario y en las billeteras virtuales es igual a una hidra que no para de crecer. El dólar se encuentra pisado, pero la inflación sigue siendo alta en algunos de los bienes esenciales que consumen muchos hogares argentinos. Por ejemplo, la carne subió 25% en los últimos tres meses y la nafta aumentó un 10% solo en el mes de marzo, pero el gobierno de LLA dijo que el superávit fiscal no se negocia o, sea, el combate continúa.
    Responder
  • 1
    federico balbo
    Hace 13 días
    09:23
    Entré a leer una nota escrita por una periodista. Encontré una nota escrita por la redacción asistida. Cuando el texto repite siempre el esquema sintáctico importado del inglés, no solo se empobrece, sino que también hace que nunca más tenga una erección.
    Responder
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